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Clase 27 de Junio, Marta Nardi

Marta Nardi:
Bueno, ahora vamos a comenzar. Los que no ven, están lejos y no ven, acá yo tengo un despiole de papeles y de notas y de cuestiones porque hay problemas con la traducción.

No han salido todavía las traducciones que estamos haciendo en la Escuela entonces me estoy manejando, nos estamos manejando en general con el Seminario en castellano, con la versión en francés, y como yo quería trabajar especialmente con ustedes hoy Ella Sharpe, con el sueño con la versión en inglés, que está en castellano también, ¿eh?, les aviso que está en castellano. Con lo cual, de toda esta “melange” voy a terminar hablando en portugués (risas).
Es muy interesante el sueño, yo les recomiendo que lo lean porque ayuda mucho. Lacan da por sentado que nosotros conocemos el sueño y el trabajo de Ella Sharpe cuando trabaja este Seminario porque en el momento en que él trabaja este Seminario la teoría kleiniana es una teoría que está en boga, quiero decir que los términos él maneja son familiares. Y es interesante leer el sueño, bueno, hay algunas especificaciones del inglés que se pierden en la traducción que se las puse en el pizarrón y a medida, si tenemos tiempo, las trabajamos, porque a veces demasiadas precisiones en la traducción me embolan, pero bueno.
Esta analista, que es una es una analista muy sutil, muy aguda, vamos a ver que lo que pasa con Ella Sharpe es que hay un momento que su agudeza y su intuición se ven limitadas por los conceptos que ella maneja. Esto lo habíamos visto en otra reunión de la Escuela el viernes pasado. Norberto estaba hablando de este tema en otro Seminario pero como es trabajo de Escuela se nos cruzan todas estas cuestiones, o sea que es claro en lo que Ella Sharpe concierne que se puede ser sumamente intuitiva, sumamente inteligente y tener idea por dónde va la cosa, pero que la teoría, el concepto pone un límite al trabajo que se puede llevar adelante. Ella se maneja fundamentalmente con un concepto que podríamos decir sumamente afectivo, todo tiene que pasar por el lado del afecto, todo tiene que ser sentido afectivamente, lo cual está bien pero no es suficiente.
Para comenzar ella plantea el caso de este hombre, que su padre murió cuando él tenía tres años, un padre muy querido y muy reconocido en la familia. Y en el transcurso del análisis, hasta el momento en que ella relata este sueño tan significativo que hemos trabajado, el paciente pone el énfasis sobre todo en que el padre está muerto. El padre está muerto y el padre está muerto y ¿qué pasa con el padre?, que está muerto. Solamente en el transcurso del análisis el paciente puede recordar o pensar que alguna vez su padre estuvo vivo y que alguna vez el padre le habló. Pero la dificultad con la que se encuentra Ella Sharpe es que esa muerte, según ella dice, está en la transferencia. Que el paciente transfiere a ella esta posición de, la analista está muerta en la transferencia, para decirlo de alguna manera, y el paciente se comporta como un paciente desafectivizado, muerto, sin emociones, sin dudas para hablar, sin titubeos, sin nada. Ese es el estado del análisis. Digo en la transferencia, no vamos a desarrollar ese tema ahora, pero hay una vertiente de la transferencia en esta concepción kleiniana que es, desde la óptica de Lacan, una versión imaginaria de la transferencia. Quiero decir, para esta analista es muy significativo que el paciente no se preocupe ni tome en cuenta cuando ella toma vacaciones. A ustedes les debe sonar raro pero dentro de la teoría kleiniana la ausencia del analista, etcétera, etcétera, no puede pasar desapercibida para el analizante, tendría que manifestar alguna cuestión de inquietud frente a esta ausencia, por una concepción de la transferencia, ¿no?, le transfiere todo el afecto sobre la figura del analista.
Bueno, nada de esto pasa con este hombre hasta el momento de la sesión que ella relata y que nosotros hemos trabajado.
Ella tiene como hipótesis que el paciente, dice, no se acuerda nada, se acuerda solamente a partir de sus once años, debajo de los once años no se acuerda absolutamente nada, y ella está convencida de que lo que hay aquí es mucha hostilidad en relación al padre muerto y esta hostilidad está reprimida. Entonces una de las guías que va a tener es esta cuestión de buscar la hostilidad en el analizante y la violencia hacia el objeto, esto es parte de la teoría, ¿no?.
Todo esto, toda esta violencia hacia el padre..., el problema es el siguiente, lo que es violencia hacia el objeto le vuelve al sujeto como castigo, es el concepto de retaliación, que acá cuando lean la clase van a encontrar la palabra retorsión. No, es retaliación o represalia. No piensen en ningún movimiento de torsión ni nada, es directamente ojo por ojo, ¿si?, si yo hablo del objeto, el objeto me lo devuelve.
Entonces, lo que ella necesita es que este paciente saque su agresividad a flor de piel así va a quedar claro el miedo que tiene a este padre que se va a vengar. Esto sería parte de la razón de sus fobias y sus temores múltiples. Es un paciente que presenta gran dificultad para ejercer su profesión y se cuida muy bien de tener éxito en la profesión, como veíamos hace dos clases y lo comentaba Anabel. Dice, y su yo se defiende de esto, es un paciente muy durito ya que su cuerpo es totalmente un pene. Nosotros diríamos su cuerpo es como totalidad, si yo hablo de la totalidad, es decir es un falo, por eso está todo durito, que no se mueve para ningún lado, un falo erguido. Ahí vamos a llegar al final de la clase.
Parece que el padre dijo una frase la cual..., les relevo las ideas que ella tiene para conducir este análisis; el padre dijo una frase que parece ser muy significativa: “Roberto debe tomar mi lugar” en el momento de morir dicho de generación en generación, dicho por la madre supongo, ¿no? porque él tenía tres añitos. No se sabe muy bien qué quiere decir esto. La analista lo interpreta en el sentido que si el paciente crece se va a morir, por eso el paciente no querría crecer. Y dice que eso también refuerza la fantasía inconsciente de una madre devoradora, una imago de una madre devoradora, que cuyo cuidado y cariño terminó con la muerte del padre.
Quiero decir que hay una relación entre este padre muerto, este lugar que él tiene que tomar y una imago materna como devoradora. ¿De dónde sale esta imago materna como devoradora?, de las fantasías agresivas que el sujeto ha tenido en relación a esta madre. Ustedes se dan cuenta, siempre este es el movimiento, fantasías agresivas hacia el objeto, en este caso materno, le vuelve a él con la idea de una madre devoradora y agresiva.
Bien, vamos a ir siguiendo ahora la sesiones del paciente. Pero vamos a ir siguiéndolas con la sesión, es una sola sesión, es un sueño. Un sueño que, habíamos dicho, comienza con algo, habíamos trabajado la cuestión de la tos que es el primer momento donde diríamos desde la óptica de la transferencia y desde la óptica de Ella Sharpe, este paciente la incluye en la transferencia, ¿no?, porque se acuerdan que entre las cuestiones había no sorprenderla a ella masturbándose como una fantasía de él, no como un fantasma. Esta tos, a su vez, tiene otras asociaciones que son, una era no entrar a la habitación donde estaba el hermano mayor con su novia para no embarazarlos. Y la otra que me interesa por la cuestión de las fantasías en relación al padre y a la madre es una asociación que él refiere en relación a venir a Londres con motivo de un concierto y justamente ese decía venían el rey y la reina, y como venían el rey y la reina él tenía la fantasía de que con su coche iba a detener el tráfico, con lo cual iba a ser un problema para el rey y la reina, ¿entienden?, se iba a meter con la pareja real. Quiere decir, se iba a meter con la pareja parental. Lo cual quiere decir que iba a tener inquietudes hostiles hacia la pareja parental. Inquietudes hostiles a la pareja parental implica, es la primera referencia al padre que aparece, implica atacar a la madre en su posibilidad de tener hijos.
¿Por qué digo esto?, porque todo lo que es castración, dentro de esta teoría, presenta esta dificultad. El niño, el varón, ataca al padre y ¿el padre qué hace?, te lo corto digamos, ¿no?, como represión imaginaria. Y la niña puede llegar a decir “y a mi que me importa, ¿qué vas a cortar?”. Entonces se desvía hacia la cuestión de la retaliación por el lado de no tener hijos. El ataque sería no tener hijos y la castración pasaría por ese lugar, pero no tiene la dimensión de operador que tiene en el lacanismo.
Por eso Lacan va a tratar este sueño con las categorías o los operadores que manejamos en nuestro campo. El va a tratar de ver dónde está el otro con minúscula, lo habíamos visto en relación al perro, dónde está el Otro con mayúscula, dónde está el sujeto, cómo se ubica el sujeto, y la pregunta fundamental que organiza todas estas clases, dónde está el falo habíamos dicho.
Bueno, vamos a ubicarlo.
En el sueño, vamos a ir siguiendo las asociaciones del sueño. Hay otra idea que la analista tiene como fija que es la cuestión de la omnipotencia, todas las interpretaciones van para el lado de la omnipotencia. La negación omnipotente dentro de la teoría kleiniana es una defensa considerada muy destructiva, ¿si?, generalmente es omnipotencia y negación omnipotente. Y la analista toma, por ejemplo, todas las referencias en relación al sueño como posición omnipotente.
Se acuerdan que el paciente después de hablar de la tos y todas las asociaciones en relación al perro, etcétera, dice que le va a contar un sueño y dice que es un sueño tremendo que podría estar todo el tiempo del mundo contándoselo, pero que no se preocupe que no la va a aburrir porque él no se acuerda de todo el sueño. Era un sueño muy excitante, lleno de incidentes, totalmente interesante, él se despertó transpirado y caluroso, “ha sido el sueño más largo que he tenido en mi vida”. Todo esto la analista lo toma como sinónimo de omnipotencia, de cosa grandilocuente, cuando empieza el viaje alrededor del mundo, etcétera. En realidad el sueño son tres minutos de omnipotencia chiquitito (risas), no parece tan omnipotente. Sí es un sueño muy importante, no todos los sueños traen el fantasma de esta manera.
Él ha tenido dos sueños muy parecidos a este, si ustedes recuerdan el sueño, sí, ¿no?. Bueno, ha tenido dos sueños parecidos a este, es decir relaciones sexuales con una mujer con otra mirando, pero éste es el único sueño donde la otra que mira es su mujer. Esto es lo que nos da la variación en relación a los otros sueños.
La cuestión que está claro, esto ya lo habíamos trabajado, que siempre que hablamos de omnipotencia, la omnipotencia siempre está del lado del Otro con mayúscula.
Si ustedes leen la clase no corregida y encuentran omnipotencia y otro con minúscula, lo tachan y ponen Otro con mayúscula.
Es el Otro el que sabe todos nuestros pensamientos para un niño, ¿no?, es el Otro del cual dependemos, estamos en relación al deseo del Otro, ¿si?. Cuando el Otro es tachado, quiero decir algo de su omnipotencia cae, cuando el niño puede mentirle al Otro, puede sustraerse en relación al Otro, cuando descubre que el Otro no sabe, ahí es el comienzo del inconsciente. Si no hay esta operación no se forma, no hay este inconsciente si el Otro es el que sabe todo. Piensen en los chicos cuando empiezan a mentir que uno sabe que está mintiendo y él también sabe que está mintiendo, pero se acepta la mentira como inicio de un universo simbólico y se tacha al Otro, se le sustrae. Siempre la omnipotencia es del Otro. Para el sujeto, con suerte, queda la potencia; con suerte.
Bien, ustedes recuerdan que en el sueño había una mujer sumamente apasionada que quería tener relaciones sexuales con él. La característica es que esta mujer, dice Ella Sharpe, es morocha. A él le gustan las rubias, pero esta es morocha. Esta es morocha y todas las de los sueños son morochas, morocha era la madre.
Entonces cuando esta mujer quiere tener relaciones, le propone tener relaciones sexuales con él, él no quiere, la tiene que masturbar, ¿se acuerdan?. “Ella parecía tan descorazonada que se me ocurrió que tenía que masturbarla”. Toda la disquisición entre el verbo transitivo e intransitivo, toda la fineza del lenguaje que este paciente usa para discriminar que masturbate es intransitivo, donde la masturbación entonces queda del lado de él. Pero me interesa, si ustedes recuerdan, la descripción que hace de esa vagina prolapsada que está asociada a una caverna que él iba a visitar con quien consuma, por supuesto. La mamá de la vagina dentada, etcétera.
La pregunta es, ¿y dónde está el falo?, estamos siguiendo, ¿no?. Bueno, esta imagen de la hood, de la capucha, porque termina haciendo la similitud de esta vagina con una capucha. Es una imagen fálica. ¿Dónde está el falo?, en la escena, ustedes recuerdan, la escena donde ella quería obtener en el sueño su pene, “to get my penis” dice, por todas las connotaciones del verbo to get; y él se sustrae, le pone un dedo. El no confía su pene a la vagina. Y tiene razón, si es dentada, ¿para qué confiar?, ¿no les parece?, por más que sea una fantasía, por las dudas (risas).
El lo sustrae quiere decir el falo no entra en juego. ¿Dónde está el falo?, escamoteado, ¿verdad?, es esa la idea. ¿Dónde está el falo?, escamoteado, no lo pone en juego. Vamos a ver que esto es toda la dinámica que va llevando a lo largo de toda la sesión, ¿Dónde está?, escamoteado.
¿Qué otras figuras hay - ya vamos a ver - que es el falo en el sueño?, ¿dónde está claramente ubicado?, en su mujer. Digo, ésta es la diferencia con los dos sueños anteriores, no los sabemos los sueños pero dice camino, relación sexual con una mujer y otra que está mirando, parece que el mirar es accesorio, lo que importa es que la mujer ocupa el lugar del falo. Y acá comienzan todas las series de las asociaciones. Se acuerdan ustedes que describe muy minuciosamente toda esta caverna.
Y a continuación, el eje después es la capucha, vuelve a pensar en la capucha y por el lado de la capucha se acuerda de la capucha de coches, capota sería, ¿no?, y alguien que le ofreció hacer con una tela de capotas de coche un estuche para sus palos de golf y él lo imita, imita la voz de este hombre y al mismo tiempo recuerda una amiga de él que tiene mucho éxito en imitar voces de hombres. Tiene un programa en la radio que llega a todo el mundo y él tiene una radio que también llega a todo el mundo. Pero él hace una aclaración, “yo no quiero fanfarronear con esto que tengo”, lo digo de esta manera. Se los aclaro porque en el texto de la clase van a encontrar cualquier cosa menos esta frase, está mal hecha la traducción.
Entonces lo que va a marcar Lacan es que este hombre que podría fanfarronear, quiero decir, hacer alguna apariencia fálica, en el momento que lo podría hacer, por las asociaciones, ¿no?, se sustrae. El sujeto ahí se sustrae, “ah!, yo no sé, yo no puedo, estoy fanfarroneando”. ¿ Se entiende?.
El podría porque, ¿dónde está el falo otra vez acá?, y bueno, él podría decir, mire, apariencia fálica, de poder, “yo lo puedo imitar, puedo hacer esto, además tengo una radio que ni le cuento, mire lo que tengo”, y se sustrae. “Yo no quiero fanfarronear delante de usted ni nada por el estilo”. También la figura de su amiga imitando a este hombre es una figura dónde se podría decir ¿y dónde está el falo?, ¿quién lo tiene?, ó ¿dónde está?. Se hace el chico, se tira a menos. Esto no es falsa modestia, esto es desaparición, digamos, borrase de la situación.
Bueno, sigue hablando de esto de hacerse el chico y vuelve a salir como conexión, como el hilo que insiste, la capucha. Ahora otra vez la capucha, la capucha del coche. Bueno, hay detalles que no vamos a poder agotar en este momento, y de la capucha pasa a las correas. ¿Cómo pasa a las correas, a los straps?. Pasa a las correas porque recuerda la tos compulsiva y asocia que para él en un momento era compulsivo cortar las correas de las sandalias de su hermana. Que primero empezó cortando correas que pensaba que le iban a servir para algo, después se dió cuenta que cortaba correas que eran absolutamente inútiles y se dio cuenta que cortar las correas era una actitud compulsiva.
Bueno, las correas pueden ser, acá hay una alusión a los benditos cortadores de trenzas que Fenichel los caracterizaba como una perversión. No sé cómo harán ahora con las extensiones, no sé si las extensiones se pueden tironear, ¿no?, porque el hecho es tironear el pelo y cortarlo, hacer algo activo. Imagínate si se queda con las extensiones en la mano va a tener un brote de angustia (risas), en serio, pobre gente. Porque el hecho es...

Comentario: (inaudible)

Marta Nardi: Ah, sí, salen caras las extensiones. Pero el tema es, parecen una perversión masculina, ¿no?, donde el hecho era hacer activamente, como una castración puesta sobre el otro, una castración atenuada, es lo que dice Fenichel porque, bueno, el pelo crece entonces es como jugar a “me castro y no mucho”, ¿no?, castración y no mucho. Esto a veces en las pacientes mujeres, no como perversión digamos de captar el objeto fetiche en este caso, sino que las mujeres muchas veces juegan con esto de raparse porque después crece el pelo, aclaro (risas). Es un juego bastante habitual.
Pero en este hombre lo que estamos viendo es esta tendencia a tomar el objeto fetiche en relación a la hermana, ver ese objeto que está destinado a ocultar, renegar la castración en el Otro con mayúscula. Siempre la castración que nos interesa es la castración en el Otro.
Todas estas cuestiones de la retaliación, de que me lo van a cortar y que patatín y que patatán no es que no tengan su importancia, por supuesto que tienen su importancia si el analizante habla de esto, pero ésta es la vertiente imaginaria, no es la operación que nos interesa.
Hablando de estas cuestiones de la capucha y de los cortes él se pregunta en un momento, viene a su memoria los coches de bebés porque los chiquitos están atados con correas a los coches de bebés, en esa época, ahora no sé; sí, ahora también los atan, sí. Y se pregunta si en su casa habría cochecitos de bebé. Cochecito de bebé une, como ustedes ven, condensa dos cuestiones importantes, capucha - capota y correas, ¿si?. Entonces él se pregunta si había de esto. Entonces dice, “repentinamente pensé en las correas que uno ve que los chicos están atados en los cochecitos de bebé e inmediatamente, dice, quiero decir que no había en nuestra familia, no había cochecitos en nuestra familia”. Entonces él mismo dice, “qué tonto que sos, cómo no va a haber cochecitos en la familia si había chicos”. Pero esto es, como diríamos, una renegación, él sabe que hay pero él quiere decir que no hay.
Y acá vine una referencia al padre que es muy interesante, porque Lacan se pregunta, ¿y bueno, y qué hacemos con el padre?.
Bueno, les digo cómo sigue la sesión. Dice, “yo no me puedo acordar de los cochecitos de bebés tanto como no me puedo acordar haber visto a mi padre llevado en sillas de ruedas, más allá que yo me acuerdo de la silla de ruedas”. O sea que es proporcional el olvido de él en relación a sus hermanos, o a los chicos que había en la familia, tanto se olvida de esto como que se olvida que el padre en algún momento estuvo vivo, ¿se entiende la proporción que arma, no?. Si no se acuerda que el padre estuvo vivo, mal se puede acordar que tuvo hermanos, ó si no, los hermanos que tuvo sólo quedaron en relación a la madre, sin algún padre. Es decir que este padre estuvo muerto siempre, no sólo cuando se murió sino que estuvo definitivamente muerto de entrada. Esto es lo que dice Lacan en un momento, el padre está fallado, no funciona, no está. Esto es lo que Ella Sharpe va a tomar como un deseo de muerte en relación a sus hermanitos, un ataque a la madre para que no tenga más hermanitos, siempre es esta línea de explicación, no es que se lo diga ella.
Y viene otra frase que es muy...es más o menos el orden que va siguiendo en la clase, ¿eh?, más o menos. Viene la frase que he puesto en el pizarrón, que espero que la vean y sino lo lamento, dice que de pronto, después de decir esto en relación al padre que no se acuerda haber visto vivo, recuerda que él se olvidó de mandar las dos cartas de admisión a dos miembros del club, justamente él que se jactaba de ser el mejor secretario del club en los últimos años. Recuerden que este hombre tenía esta dificultad para tener éxito en su trabajo.
Bueno, la frase que él dice es, “ hemos dejado de hacer...”. Es una frase que lo vimos cuando Anabel trabajó estas clases, está en The Book of Common Prayers, que es un libro de plegarias, como su nombre lo indica. Pero este hombre al decirlo en inglés, porque habla inglés, comete un error. La frase es “ hemos dejado de hacer las cosas que teníamos que hacer” y “ no hay nada bueno, good things, en nosotros”.
Bien, primer error cuando habla que dice, en inglés tendría que haber dicho “we have left and done”, y se traga el left. Es una sustracción. La analista, que es bien piola, se fija en esto, entonces le pregunta por el “and done”; “and done” sólo puede ser desabotonar, vieron que el inglés tiene muchas palabras que se arman y se desarman.
Entonces le pregunta y Lacan lo que marca es que la analista atenta a esta sustracción no marca otra sustracción que es mas importante y que ella debería saberla porque se supone que es como, no sé, debe ser como un padre nuestro, algo que es muy familiar. La sustracción, lo que el hombre este no dice es, la frase sería “no hemos hecho las cosas que debíamos hacer” y “ hemos hecho esas cosas – esto es lo que no dice – y hemos hecho esas cosas que no debíamos hacer”. Entonces hay que ver las cosas que hizo que no debía hacer, ¿se entiende?, esto no queda dicho, queda sustraído y la analista tampoco menciona esto.
Y la otra cuestión, hay una cuestión que marca Lacan porque no es lo mismo decir, fíjense, no es lo mismo decir “hemos dejado de hacer” que “no hemos hecho”, no es lo mismo. “Hemos dejado de hacer” implica una posición más tenue de un sujeto, la otra alguien afirma que no ha hecho; bueno, no lo hice, ¿se dan cuenta?. Acá, otra vez, ahora vemos dónde está el sujeto y el sujeto otra vez se está sustrayendo de presentarse en la escena, para decirlo de alguna manera. ¿Dónde está este hombre?, vaya uno a saber.
Y la modificación que hace, porque en esta frase podemos ver el sujeto y el falo, las cosas que estamos buscando. ¿Por qué el dice “y no hay nada bueno, good things, cuando la frase “no hay nada bueno en nosotros”, la frase sería “no hay nada santo en nosotros”?. Y Lacan ubica en el good things, el buen objeto, la buena cosa, al falo. ¿Se dan cuenta?. ¿Dónde está el falo?, desaparece; ¿dónde está el sujeto?, se sustrae. Estas son las cosas que uno podría...

Comentario: La afanisis.

Marta Nardi: Sí, sí, la afanisis, como vimos la clase pasada. Estas son las cosas que se podrían ir relevando en el trabajo en esta sesión.
Bueno, la analista interroga por el “no he hecho”, el undone; pesca la primera sustracción. De ahí viene a los botones de la bragueta desabrochados, se usa la misma frase, left and done. Bueno, y aparece un recuerdo de un sueño de una figura parental que le decía que se abrochara los botones de la bragueta. Y esto mismo se lo dice la mujer, parece que estaban en un restaurante y había tenido este ligero olvido. La sesión termina otra vez con, otra vez vuelve a las correas y recuerda cómo de chico a él lo ataban a la cama porque tenía cierta inquietud, lo ataban con las correas y quedaba en una posición erguida. Es el final de niños sujetados erguidos.
Vamos a ir ahora avanzando en la interpretación de esta sesión. Bueno, niños sujetados erguidos, todo lo que sea erguido remite directamente a una cuestión fálica.

Anabel Salafia: Es más bien rígido ahí, ¿no?, sujetado. ¿Dice erguido?

Marta Nardi: Erguido dice, sí, sí. Tendría que buscarlo con más detalle con los otros lentes en inglés.
Dice que es como el sueño de omnipotencia máximo, el sueño de deseo, ¿no?, estar erguido continuamente.
Ahora bien, la pregunta sería, varias pregunta podemos ir haciendo. Lacan se pregunta en un momento, ¿qué pasa con la contratransferencia?. Dice, discúlpenme, me voy a meter con este tema, con esta pregunta, porque ya sabemos que...Bueno, todavía faltan unos Seminarios para que ponga sobre el tapete la cuestión, bueno, ya la puso la cuestión de la contratransferencia, fue uno de los primeros temas que trabaja, pero para teoría kleiniana la contratransferencia por momentos reemplaza el concepto de transferencia, ¿no?. Entonces sería ¿qué piensa usted, Ella Sharpe - como si habláramos con Ella Sharpe - qué piensa usted de la situación en la transferencia?. Esta mujer tiene una muy fina observación en relación a que considera el análisis como un juego de ajedrez. A mi es es una de las observaciones muy finas pero me presenta una dificultad porque yo no sé jugar al ajedrez, si fuera al truco sería más fácil pero es ajedrez. Pero lo que sí marca Lacan, y que a mi me queda claro, es que cada pieza en el casillero es un juego significante y que el juego en el análisis sería ir sacando la mayor cantidad de piezas para que queden los significantes princeps de nuestra constitución. Y que es interesante tener en cuenta que en el ajedrez es importante mantener a la dama, que nadie quiere perder la dama. Pero que a veces es preferible perder la dama porque a veces puede ser que perdiendo la dama se gane el juego.

Comentario: No pierde el rey, ¿no?

Marta Nardi: Bueno, esto es así para los que saben, efectivamente parece que es así.
Pero a mi lo que me interesa es que evidentemente este caballero tiene que perder la dama. Quiero decir, la dama en la cual está puesta el falo, la dama también que él es y la dama que la analista es en la transferencia, ¿no?. ¿Por qué digo la dama que la analista es en la transferencia?. Ella recuerden que comenzó planteando que ella estaba tan muerta como el padre, ¿si?. Después empezamos con la tos y toda esta cuestión donde queda tomada en esta fantasía, no fantasma, de masturbación. Y, no sé si ustedes se acuerdan pero lo vamos a remarcar, en el momento en que el analizante le cuenta el sueño, cuando le cuenta que esta mujer con un aspecto tan apasionado, con los labios rojos y qué sé yo cuánto, quería tener relaciones con él y ella tomó la iniciativa, “cosa que, como usted sabe, por supuesto es una cosa que a mi me ayuda mucho”.
Entonces, ella dice frente a esto, al final. Dice, ustedes ven, a sus alumnos, que he intervenido muy poco, lo cual es cierto, y he intervenido muy poco porque este paciente no quiere ser ayudado, está envuelto en su capucha y no quiere ser ayudado. La pregunta sería, ¿podría haber hecho otra cuestión?. Desde la lógica de su teoría puede ser válido pero con esta alusión, con la idea de la transferencia que tenemos nosotros, porque él le va diciendo, “si ella toma la iniciativa, como usted sabe...”. ¿Como usted sabe por qué?, ¿como analista o como dama sabe?. Y si sabe como dama que tomando la iniciativa lo va a ayudar, podría tomar la iniciativa, ¿no?. Es una manera, esto lo habíamos trabajado en la clase de Anabel de decir la dama se tiene que poner en juego, tiene que mostrarse que es una mujer, ¿no?. Tomando la iniciativa quiere decir acorralándolo, que es un significante que ella pone en juego y después retoma el analizante más adelante, no importa ahora, acorralándolo un poco a ver si muestra el juego, a ver si el falo se pone en juego de alguna manera porque hasta ahora no lo hemos podido pescar, salvo por alusiones, ¿no?. Este es el trabajo de un análisis, pescar, entre otras cosas, dónde está el falo, dónde está el sujeto, el Otro con mayúscula, el Otro con minúscula, ¿se entiende?. Con esta alusión transferencial ella podría, con otro encuadre de la transferencia, darse cuenta que quizás tomando la iniciativa lo podría acicatear un poco más, porque está muy cómodo el señor. Bah!, me parece a mi, es mi impresión.
Después de esta sesión él ya no tose más. Tiene cólicos, que no se sabe muy bien qué son, que no da explicaciones la analista en relación a qué quieren decir estos cólicos. Y hay un atisbo, esto sí es muy interesante, un atisbo de algo que se puede llamar el deseo. El atisbo de algo, porque hasta ahora del deseo..., el atisbo de algo que se puede llamar en relación al deseo está puesto en el coche bajo la manera de “yo quería el coche aunque me era absolutamente innecesario”, “no pude discutir con el mecánico porque era tremendamente amable entonces como era tremendamente amable no pude discutir con el mecánico, pero yo quería el coche aunque me era totalmente innecesario”. Esto es lo que la analista va entendiendo como un atisbo del movimiento del deseo, lo cual es cierto.
Pero tiene otro incidente, no tose pero tiene cólicos. Se le van los cólicos, tiene enuresis, ¿no?. La analista comenta todo esto por el lado de que es necesario que el paciente atraviese por su cuerpo y que del cuerpo pase al lenguaje, que los sentimientos van a ser... Por ejemplo, todo lo que es la enuresis infantil es ataque en relación a los padres; su pene, no sé por qué dice pero que el pene de él es agresivo, que él tiene miedo a la agresividad de su pene, ¿no?, son todas las intervenciones que van por ese lado. Pero lo que dice Lacan es que el pene acá entra como un órgano real, de la realidad, no tiene ninguna otra dimensión más que ésta y que después del hecho de este atisbo de deseo en relación al coche, este analizante tiene un incidente con su compañero de tenis. El incidente que casi lo acogota. Creo que habían tenido algún incidente antes en la cancha y que sé yo, y fuera de la cancha casi lo acogota, lo cual, dice, es muy interesante porque este hombre jamás había tenido contacto con ningún hombre desde su adolescencia. Entonces esto que pueda golpear, pegarle a otro es un progreso en relación a su agresividad en relación a otra figura.
Me olvidé de decirles que el hecho que él se haya olvidado de mandar las cartas a los miembros para entrar tenía que ver con la agresividad en relación a sus hermanitos, entonces como tenía agresividad con sus hermanitos no quiere que estos entren al club, esa es la línea.
Acá la cuestión que marca Lacan muy interesante es que una cosa es pelearse por una cuestión de defensa de la vida y otra cosa es pelarse en función de las reglas de juego. Es decir que este hombre tiene una falla en relación a las reglas de juego, a las reglas que pone un padre. Que es esto, esta falla en relación a las reglas que pone un padre lo que le dificulta establecer las reglas para la separación de ese cuerpo de la madre, ese cuerpo de la madre que es el que aparece como la sede de todas las potencias. Entonces es esa dificultad en relación a este padre muerto desde siempre, no muerto porque se murió, muerto por inoperante, por lo que fuera más allá de que fuera reconocido, apreciado y estimado por la familia y todo lo demás, lo que hace que haya en este analizante, por el momento, esta dificultad para establecer una proporción necesaria, una proporción, una operación necesaria para separarse del cuerpo de la madre. O sea que no es tan optimista como Ella Sharpe en relación a la cuestión de esta sesión.

Noemí Sirota: A la metáfora.

Marta Nardi: Sí, acá Noemí aclara que esta posibilidad de intervención del padre es lo que hace la posibilidad de establecer un sistema de proporciones, es decir una metáfora, ¿no?. La metáfora no es sólo una proporción pero también es una proporción. No es sólo una proporción porque la metáfora implica un efecto nuevo de significación, inédito, pero es una proporción porque está dentro de la lógica de la constitución de una metáfora.
Bueno, creo que por el momento nada más. ¿Preguntas, comentarios?.

Comentario: La pregunta es si podrías comentar un poco más o aclarar algo más en relación a esto de pelearse dentro o fuera de las reglas del juego.

Marta Nardi: Claro, él tenía un antecedente con este compañero al que no podía arrinconar, cornear dicen acá pero por corner, ¿no?, no podía arrinconar y el tipo lo cargaba. Entonces parece ser que considera como un mérito, un logro en el análisis que lo agarrara y lo acogotara directamente fuera del campo de juego. Entonces una cosa es que vos discutas o argumentes dentro de las leyes de juego, porque las leyes están para regular las relaciones entre los hablantes, regular quiere decir no nos matemos, ¿no?, así de simple; una cosa es la discusión dentro de las leyes de juego, la observancia en relación a la ley, si funciona o no funciona, si te parece o no te parece. Otra cosa es si no te gusta querer derogar la ley, ese es otro juego, y otra cosa es acogotar a alguien porque te hace burla. No es que me parezca mal, pero digamos que...

Comentario: No está dentro de las reglas.

Marta Nardi: Pero no está dentro de las reglas. Hacelo pero no es esa la regla, ¿no?. Es la dificultad de este hombre que más que su sueño de, como si dijéramos, ¿por dónde está el deseo de este hombre, qué lo guía?, y ser el falito erguido y atado, cosa que es porque al comienzo, cuando ustedes leen el texto de Ella Sharpe, ella tiene un gran poder de descripción y escribe muy bien y lo describe así, como un falito erguido y atado, como muerto, sin movimiento, lleno de fobias y de inmovilidades, ¿no?. Entonces ¿qué sería necesario para que hubiera alguna operación en relación a esto?, que algo del orden de la intervención de la proporción del Nombre del Padre y de la metáfora cobrara vida porque este padre que está muerto no es el padre simbólico muerto. No lo hemos visto todavía pero hay una diferencia entre lo que es el padre muerto simbólicamente y un padre que está muerto porque no opera. Entonces el padre muerto simbólicamente te va a dar lugar a la metáfora, éste no da lugar todavía. ¿Se entendió la diferencia?.

Clelia Conde: Por ahí yo pensaba que tal vez dentro de la teoría de ella la agresividad se supone que hay un punto en que es buena porque rige todo, es lo que rige todo, pero tal vez, viéndolo más desde Lacan, lo que se puede considerar eso como positivo sea tal vez la salida de la inhibición, ¿no?, porque ella describe a esta persona como una persona sin movimiento y el hecho de atacar a otro es en un punto, tomado desde el punto de vista del significante, es un movimiento hacia el otro, ¿no?. Por ahí en esta cuestión de la salida de la inhibición porque generalmente la salida de la inhibición se realiza, cuando se trata de personas muy inhibidas, por actings.

Marta Nardi: Sí, si. Es un tema.

Clelia Conde: Digo, para pensarlo no desde la..., otorgarle un valor como importante, porque creo que debe haber sido bastante importante para este hombre que no se habilita a nada cazar del cogote a alguien, ¿no?.

Marta Nardi: Sí, lo que Lacan cuestiona es que esto sea un movimiento en relación al deseo, ¿no?. Es cierto, es cierto y uno tiene que evaluar siempre estas cuestiones...

Clelia Conde: Claro, pero me parece si lo contextuamos en relación a lo que él está discutiendo en ese momento de la teoría.

Marta Nardi: No, pero es bien claro...

Clelia Conde: Lo que él está discutiendo en ese momento de la teoría obviamente esto no puede ser nunca positivo porque es todo pensado en términos de la agresividad pero tal vez pensado desde ahora haya algo de la salida a la inhibición que es...

Marta Nardi: Pero es importante lo que Clelia Conde está poniendo a discusión porque la cuestión de la inhibición es una cuestión diaria en el análisis y muchas veces, inclusive Lacan dice que hay como que apoyar para el lado del movimiento, pero hasta dónde y cómo porque a veces los actings pueden ser terribles, muy serios. Esto tiene que evaluarlo el analista en la transferencia, hay que ser muy prudente en esto pero es el movimiento, el borde en el cual uno se maneja. Pero es muy interesante esa cuestión.

Noemí Sirota: Sí, en la misma línea yo lo que pensaba es que me parece que lo importante que está ubicado aquí es esa diferencia respecto del recurso con el que no cuenta,
¿no?, porque hay dos peleas, una que no puede realizar respecto del “yo quería el auto pero no pude discutir porque era demasiado amable”, ¿no?, que podría eso remitir a las referencias de ese padre querido; y la otra pelea del pasaje, digamos, a la acción respecto de agarrarlo del cogote. Digamos, las dos versiones del enfrentamiento con el otro muestran la falta de ese recurso, digamos.

Marta Nardi: Claro.

Noemí Sirota: En esa diferencia que no se cuenta con la posibilidad del ajustarse a una regla de la pelea, digamos, de la lucha, de la guerra.

Marta Nardi: Sí.

Clelia Conde: Me parece que por ahí, en relación a lo que dice Noemí, la diferencia está que en el momento que lo agarra del cogote hay como algo de la constitución de un rival, en cambio en el hecho, digamos, cobarde y rastrero de no mandar las cartas es ningún reconocimiento de que el otro existe. En ese sentido hay como mayor construcción, por eso no se trata de la misma agresividad, es una agresividad cien veces peor que ni te consideren en la lista que te agarren por el cogote.

Marta Nardi: Sí, a mi me parece que la agresividad de que no mande las cartas está en relación, también, a lo que él no puede hacer, el sujeto que no puede ser. No sé si es la agresividad hacia el otro, es el sujeto que él no puede ser, el éxito que él no puede tener, por estas cuestiones y estas frases y estas culpas y esta relación incestuosa con la madre que es más que obvia, meterle el dedito, ¿no?, es una escena un poquito...Me parece que está eso. Acuerdo con vos en la constitución del rival. Por ahí es un progreso, se acuerdan que el otro con minúscula lo habíamos visto como el perro pegado a su pierna, como un sólo corazón él y el perro. Por ahí esto es un desprendimiento, tendríamos que ver, ¿no?.

Comentario: Menos masturbatorio

Marta Nardi: Menos masturbatorio sería, sí.

Diego Mc Gregor: Me parece importante tener en cuenta esto de este partido de tenis en cuanto a las reglas de juego que hay y en donde creo que vos decías respecto de que este rival lo burlaba a él. Y estaba pensando en la no posibilidad de este hombre de escuchar la burla como un chiste, justamente de no poder simbolizar esta burla y tomarla imaginariamente, haciendo una lectura imaginaria, que justamente le toca su propia sexualidad. Lo feminiza y entonces justamente como lo feminiza reacciona violentamente porque no acepta esa feminización que, de alguna manera, está en relación a una cuestión de la feminización en relación al padre. No la acepta entonces reacciona violentamente y no puede hacer chiste de la burla.

Marta Nardi: Sí, Diego, me parece muy importante este aporte que traes porque estamos en la línea de la falla de la metáfora, ¿no?

Diego Mc Gregor: No hay chiste.

Marta Nardi: Claro, es necesario la metáfora para percibir un chiste. La feminización estaría por el lado de la pasividad, si es que podemos hacer los sinónimos a nivel fantasmático, ¿no?, estar atados, estar atados para no caerse, no equivocarse, estar durito, estar pasivo, si usted me ayuda me va mucho mejor. Es decir, por el lado de lo que aparecería imaginariamente como una feminización.

Diego Mc Gregor: Le toca la parte homosexual en relación al padre.

Marta Nardi: Sí, o no sexual todavía, ¿no?

Comentario: Es más narcisista.

Marta Nardi: No me animaría a decir, ¿sabes por qué, en función de qué no diría homosexual?, porque no tengo más elementos en relación al padre, no tengo más elementos que estos en relación al padre, entonces...

Comentario: Pensaba que toda la posición de Ella Sharpe en la transferencia y desde dónde escucha, hace al análisis del paciente, a lo que va diciendo. Provoca, casi diría, este discurso imaginario por un lado y metonímico, ¿no?, incluso las asociaciones, desde dónde lo escucha, incluso la agresividad. Porque si ella pone en juego la contratransferencia en una relación dual, esto lleva, el análisis mismo, a que se produzcan actings de este tipo, ¿no?. Me parecería que la posición de Ella Sharpe lo lleva a este lugar.

Marta Nardi: No estoy segura porque en esta sesión, por eso los invito a que la lean, es tremendamente prudente, es tremendamente ...

Comentario: Pero escucha desde un lugar, ¿no?

Marta Nardi: Bueno, claro, eso es inevitable pero no, no podría decirte con seguridad que el acting es por intervención de ella. Con seguridad la verdad que no lo podría decir.

Comentario: No, no hay intervención.

Marta Nardi: Puede ser.

Comentario: Me parece que no abre a que haya algún significante, alguna cuestión...

Marta Nardi: No, claro. La función del falo, dónde está el falo, esto qué quiere decir que no se acuerda de que su padre estaba en la silla de ruedas, bueno, no es la modalidad, ¿no?.

Anabel Salafia: Es nada más que un comentario en relación a lo que decía Diego Mc Gregor, esta cuestión de la feminización y la aclaración que luego hacías vos y decías, claro, está ésta cuestión que se puede tomar como feminización la sujeción que evidentemente está en el fundamento de una posición masoquista, la pasividad, etcétera, pero sabemos bien que eso no lo feminiza efectivamente. Quiero decir, me parecía interesante esto que decía Diego porque da la oportunidad de ver que una cosa es la feminización que se produce por el significante y que, justamente, significaría que el falo apareciera en él. Si no hay esta afanisis respecto del falo, la feminización por el significante es algo que efectivamente es simbolizable, es ya metáfora, digamos así, de una feminidad que ya es una feminidad perdida respecto del padre y por lo tanto una virilidad ganada, digamos ¿no?. pero hay esa relación. Porque efectivamente la relación pasividad - feminidad, si bien Freud dice pasivo es en el inconsciente significación de femenino, justamente ese es el problema. Una cosa que ayuda a distinguir, que es muy difícil si no aunque uno tenga el concepto es difícil de precisar, la feminización se produce por el significante, por el efecto del significante sobre el sujeto y este ejemplo del chiste era muy bueno para eso, es muy bueno. Lo puede recibir como un chiste y contesta con otro, hace una determinada parada.

Marta Nardi: Claro, una parada fálica, digamos.

Anabel Salafia: Claro. Esto lo que tiene de interesante, aparte de ir situándonos respecto de la cuestión del deseo, de cómo va a situarse el deseo respecto de la metáfora digamos, ¿no?, cuál es el lugar del deseo en la metáfora, vamos a decir, que en realidad el Seminario lo plantea muy bien y luego con lo que viene de Hamlet y todo eso, esto sigue ese desarrollo tan interesante, pero al mismo tiempo acá se ve lo que es la relación entre la metáfora y la mascarada, ¿no?, la posibilidad de la mascarada sea femenina, sea masculina. Donde falla la metáfora, falla la posibilidad de hacer de hombre, de hacer de mujer, ¿no es cierto?, y que es simbólico, digamos. Tiene una versión imaginaria pero es simbólico, y eso cada sujeto falla de una determinada manera. Está en relación a esa sustracción del falo pero, bueno.

Alicia Russ: Sí, me parece que en esa línea yo venía pensando, pero me pareció muy a colación, el punto donde él se asegura, vos decías, de no ser exitoso porque si lo fuera tendría que poner en juego el nombre, ¿no?

Comentario: Sí, esa es una línea que no está tocada.

Alicia Russ: No, claro, que no está tocada pero me parece que es importante poner.

Marta Nardi: Me parece que sí, bueno, lo que dice Alicia es interesantísimo porque ¿qué se asegura no teniendo éxito?, se asegura de no estar bajo la operación de la castración y conserva esta posición del durito, yo porque me lo imagino así y lo describe así, del durito que no hace nada, del erguido, atado, posición masoquista, posición fálica también, pero no puede hacer esta construcción que veíamos. No es un hombre de éxito.

Diana Averbuj: No puede pasar a tener.

Marta Nardi: Bueno, esa es la dialéctica del ser y el tener, que está diciendo Diana Averbuj, y es la dialéctica con la cual vamos entrando en las próximas clases y vamos a entrar en Hamlet también. Hay que dejar de serlo para tener algo en esta vida. En este caso está clarísimo que mientras sea lo que es, entre comillas, atado a lo que está, no puede tener deseos, digo, o alguito en esta vida, ¿se entiende?. Entra el pene como entra por medio de la enuresis pero no es una buena manera.

Comentario: No es una buena entrada.

Marta Nardi: No es una buena entrada, digamos, exactamente. ¿Alguna pregunta más?. Bueno, a las ocho en punto los esperamos para brindar.