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12. Clase correspondiente al dia 21 de Agosto, Marta Nardi

Marta Nardi21 de agosto de 2009
Hoy es la tercera clase en relación al tema angustia y perversión. Yo les puse en el pizarrón muy sintetizado el esquema que presentó Jorge Linietsky el viernes pasado.
? Voluntad de Voluntad acaparada Goce

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Vamos a avanzar, vamos a ir desmenuzándolo y vamos a ir trabajando en relación a un libro que ya les recomendé, no sé si lo consiguieron o lo leyeron, que es el libro de Deleuze que se llama “Presentación de Sacher Masoch”. Voy a trabajar fundamentalmente en relación a este libro en dos vertientes que son en relación al objeto y en relación a la ley. El objeto, la escena y la ley en la perversión.Digo que elegí este recorte porque el texto es realmente muy interesante y toma muchas cuestiones de los aspectos literarios de la obra, tanto de uno como de otro, tanto de Sade como de Masoch y tomarlo al pie de la letra nos llevaría, solamente ese texto, varias clases, contando con que pudiéramos leer toda la obra de estos escritores. Vamos a ir sintetizando algo que estuvimos viendo en las reuniones pasada. Puse en el pizarrón los esquemas de la división del sujeto. que fueron los que trabajamos hasta ahora, para no poner un tercero y complicar la situación.
1) 2) 3) A S A S goce $ A a A angustia a S deseo
El primero está en la clase III, el tercero está en la clase XIII (señala esquema 1 y esquema 3), y dejé en blanco la segunda presentación para no confundirnos más; esencialmente lo que traen es que en relación al Otro el sujeto se produce como dividido en un lugar y podemos decir que el sujeto se produce como resto, como objeto caído del campo del Otro. Dónde pongan el sujeto yo no sé si es tan importante en estos esquemas pero la idea de que el sujeto producido como objeto vacía de goce al Otro, lo tacha al Otro, vacía de goce al campo del Otro esto es fundamental para entender la cuestión de las perversiones. Tampoco les puedo decir qué clase tomé porque yo les decía que Lacan lo trabaja a lo largo del Seminario y a lo largo de varios Seminarios. Toda la relación de poner la perversión en relación al goce del Otro queda más claro a partir del Seminario de “La lógica del fantasma” y así formulado en el Seminario “De un Otro al otro”. Pero nosotros podemos quizás con estos elementos entender un poco más el campo de la perversión si partimos de la base de la diferencia con la neurosis que fue lo que estuvimos trabajando en la primera reunión.Nosotros habíamos dicho que el deseo del hablante se constituye como deseo del Otro, porque es alrededor de ese enigma que es el deseo del Otro, alrededor de ese enigma y con los significantes del campo del Otro que el hablante construye su deseo. Ahora bien, el neurótico busca siempre ser uno con el Otro, ¿verdad?, pero ser uno con el Otro en términos de amor. Quiero decir, ser uno con el Otro a los efectos de que no haya castración en el Otro.En la perversión habíamos dicho que no se trata del amor. No se trata de ser uno con el Otro en términos de amor, a pesar de que si ustedes leen Masoch, que tiene muchos más textos de los que habitualmente estamos acostumbrados a leer, el texto por excelencia es “La venus de las pieles”, van a encontrar – y esto lo marca muy bien Deleuze – varias connotaciones sobre varias referencias al amor, al romanticismo, porque está imbuido del romanticismo alemán. Yo no me acuerdo de la fecha de publicación de “La venus de las pieles” pero debe ser 1861, por ahí. Y hay muchas referencias, pequeñas notas amorosas, climas muy íntimos que darían a pensar que estamos en el campo del amor. Pero si estamos en el campo de la perversión no estamos en el campo del amor porque el amor, mal que bien, conlleva la castración. Esto dicho muy brevemente, si toman “Introducción al narcisismo”, somos uno con el otro maravillosos y fundidos en uno en el enamoramiento, no sé cuánto dura, dos, tres meses después conversamos (risas). Quiero decir, después hay una caída de lo que llamamos enamoramiento y hay que ver si la prueba del amor, quiero decir si el amor resiste a esto que llamamos castración. No es esta la manera como el perverso se va a relacionar con el Otro.Vuelvo a recordarles que en la clase pasada trabajamos este circuito (señala primer esquema), esta viborita o este esquema - depende el dibujo que tengan a veces está como arista -, que nos decía Jorge (Linietsky) que era el circuito perverso y que cumplido este circuito ahí hablamos de perversión. Hay fantasmas perversos en los neuróticos, ya vamos a ver que hay sadismo y masoquismo en todo ser parlante y no necesariamente eso es una perversión. Todo fantasma es perverso en tanto el fantasma pone en relación a un objeto y a un sujeto, relación que no debería estar – ya vamos a ver por qué – y que sólo la podemos encontrar en el fantasma. También decimos que el deseo tiene una estructuración perversa en relación a que su objeto no es el que marca la especie. En ese sentido hay una perversión, pero nada más opuesto que el deseo y la perversión en algún punto. ¿Por qué?, dijimos – estoy recordando todo lo que trabajamos hasta ahora – que el movimiento del perverso en relación al Otro es ofrecer ese objeto a su goce. No tiene que ver con el deseo del Otro, no tiene que ver con la falta necesaria para que el deseo se estructure. Para que el deseo funcione es necesario que el neurótico tome lo que es el objeto del lado suyo, que le quede de su lado. Esto va a actuar como causa de su deseo. Permítanme que sea un poco dogmática en esto, tenemos algunas reuniones más para ir ampliándolo. Esto, que el objeto a quede en su campo, le va a posibilitar el orden del deseo. En el campo de la perversión como estamos en el campo del goce y de completar el goce en el campo del Otro y llenar el campo del Otro de goce y que no haya ningún tipo de falta no hay posibilidad de una estructuración del deseo, salvo que el deseo aparece - lo habíamos visto - como voluntad de goce. Entonces el perverso ofrece o se ofrece como garantía del deseo cuando lo que pasa en realidad es lo contrario. Hay voluntad de goce pero no hay lugar para el deseo en el sentido que lo estamos caracterizando.Habíamos dicho que el fantasma trae esta relación entre sujeto y objeto, relación que en realidad no hay pero de alguna manera nosotros tenemos que hablar y nos tenemos que ubicar en este mundo y el fantasma es una gran ayuda, porque en realidad el fantasma es una frase. Del fantasma queda una frase que nos acompaña y que a veces ni sabemos que está, ni el poder que tiene. Por ejemplo estaba recordando una situación de una frase que se le repite a alguien, una frase del estilo “no va a andar”. ¿Qué es lo que no va a andar?, no sabe lo que no va a andar pero no va a andar. Esto puesto a trabajar nos lleva a un despliegue, nos lleva bastante tiempo, fantasmático donde como ustedes deben suponer el fantasma en juego es el de “pegan a un niño” por ejemplo; pero esta frase estaba, esta frase guía su vida sin entender de qué manera opera. En ese sentido decimos que el fantasma es un axioma. No vamos a entrar a detallar lo que es un axioma pero podemos por lo menos recordar algo de lo que estudiamos en algún momento de que el axioma es un principio que no necesita demostración. Por eso nosotros no demostramos, los analistas conduciendo un análisis no demostramos el fantasma sino que se construye, se reconstruye pero no demostramos nada. La demostración queda a cargo del sádico.Es muy interesante una diferencia que Lacan la toma. El libro de Deleuze salió a la altura del Seminario “La lógica del fantasma”, y en la clase XXII creo que lo comenta y lo recomienda, sobre todo porque Deleuze se empeña en algo que Lacan también está ya empeñado y discriminando - y si ustedes siguen el Seminario se van a dar cuenta -, se empeña en separar lo que se ha unido como un combo el “sadomasoquista” o el “sadomasoquismo”. Una cosa es el sadismo, otra cosa es el masoquismo; hay todo un es esfuerzo puesto en esto de discriminarlos. Lo que nos confunde, y vamos a ver por qué nos confunde y cómo nos confunde, es que el sadismo y el masoquismo tienen un objeto en común. El objeto que los determina, ya vamos a ver, es la voz, entonces esto se presta a determinadas confusiones. Pero el esfuerzo de Deleuze es marcar que ninguno es complementario del otro. Inclusive cuenta este chiste tan malo que dice algo así como que se encuentra el masoquista con el sádico y le dice “pegame” y el otro le dice “no”. Es un chiste bastante tonto. Ningún masoquista que se precie va a armar una escena donde se le diga esto, de ninguna manera. Es este tipo de cosas las que Deleuze se encarga de discriminar, por eso dice que el sádico es un experto demostrador, demuestra un sistema racional, y el masoquista es un cálido y amoroso pedagogo; enseña, convence...
Comentario: (Inaudible).
Marta Nardi: Si, porque es muy suave, la violencia está muy disimulada. Es persuasivo, es pedagogo, así está decepcionado cada tanto por sus malos alumnos como en “La venus de las pieles”. Intenta enseñar y ¿qué va a enseñar?, de qué manera el otro puede entrar en la escena, porque habíamos dicho, sin la escena, el perverso, yo creo que se vuelve loco; esa es un hipótesis que por ahí podemos discutir. No psicótico, loco que es otra historia. La escena le garantiza una ubicación del objeto que si no es con la escena armada con el otro, su compañero o partenaire ocasional o constante no la puede armar. Entonces el masoquista le enseña a su partenaire de qué manera va a participar de la escena a fin, supuestamente, de despertarle un orden del deseo que vemos que no es tal. El libertino – es una palabra antigua pero es está buena, es linda, suena bien – el libertino de Sade va a disponer en la escena quién goza con qué cosa y con qué parte del cuerpo. Siempre el goce es con partes del cuerpo. Parece un verdadero capitalista, ¿no?, un agente del capitalismo, usted goza tanto, usted puede consumir tanto, el otro va a consumir menos y usted se muere de hambre, más o menos es así. Pero si ustedes leen Sade van a ver que se arma este tipo de distribución. Lean una escena y son todas iguales, la insistencia es muy grande y la fijeza también.Es muy interesante algo que estaba leyendo no me acuerdo dónde, creo que en un cuadernillo de la Fundación del Campo Lacaniano del año 2001 que trabajamos “La perversión, método o invención”, en un trabajo que presentó Norberto Ferreyra había una cuestión muy interesante para ir pensando la conducción de los análisis y cuáles son las dificultades que nos podemos encontrar, una cuestión muy interesante en relación a la función del padre en la perversión y en relación a la castración.Nosotros habíamos dicho en una reunión anterior que el perverso trata lo que es la ley como si fuera el superyó y la ley no tiene nada que ver con el superyó, y habíamos hablado de determinada relación, que la vamos a retomar después, de Sade con la ley, de Sade con la versión del padre; es un padre que está más allá de la ley. Siempre al padre se le adjudica la castración y si estoy siempre en esa vertiente que al padre se le adjudica la castración, la violencia y el odio hacia el padre es inevitable.Si a lo largo de un análisis o en la vida también, hay gente que no necesita analizarse, si puedo hacer de esa castración una versión propia que no tenga que ver con el padre, una castración de la cual el padre no sea responsable, puedo decir que he hecho algo en mi vida. He hecho algo con la castración que no tiene que ver ni con el desengaño ni con la reivindicación ni con ningún tipo de esas cuestiones. Esta vertiente, este hacer en la perversión está seriamente dificultado o trabado, para decirlo de alguna manera.Yo les decía esta cuestión en relación a la ley y el superyó porque tenemos que tener en cuenta que el aparato psíquico tiene una ley de funcionamiento. Voy a decir aparato psíquico como si estuviera pensando en “El proyecto”, tiene una ley de funcionamiento que es la ley del significante y una de las funciones de la ley es establecer trayectos permitidos y trayectos no permitidos. Para decirlo de alguna manera, como cuando vemos un diagrama de electricidad y permitido y no permitido quiere decir que se va a encender la luz o no se va a encender la luz, va a pasar la electricidad o no va a pasar.Así funciona el aparato psíquico y funciona en base a un lugar de exclusión, un lugar donde las representaciones no van a llegar, lo digo de esta manera. Lacan dedica gran parte de una Seminario a estas cuestiones-me refiero al Seminario “La Ética” Sabrán disculpar si lo resumo en tres minutos, va a quedar un poco incompleto pero bueno. Quiero decir que siempre hay algo va a estar interdicto. El sádico o el perverso que formulan algo así como - y voy a tomar la frase que trabajamos la reunión pasada - , “es imposible que algo no sea posible”, esta formulación, “es imposible que algo no sea posible”, esto no es fácil de creer, es engañoso. Yo había dicho en la primera reunión que la frase podría ser: “Todo está permitido, todo es posible”; pero en la reunión pasada Norberto (Ferreyra) planteó esta frase que me parece que es más clara en lo que concierne a la lógica perversa: “Es imposible que algo no sea posible” El neurótico puede llegar a creerlo y vamos a tratar de ver porqué. Pero que Sade diga esto, que es una manera en que lo dice y lo dice continuamente, que trate de demostrarnos de todas las maneras posibles, haciendo todas las atrocidades habidas y por haber que uno dice, bueno, este tipo está más allá, y que diga en algún momento en “La filosofía en el tocador” uno de personajes “con la madre no”, después que la violaron, la mataron pero hay algo que con la madre no, aunque sea tomar café con la madre no porque está prohibido, quiero decir que aún en esto hay una situación donde un límite es necesario. Pero el limite es necesario, les vuelvo a repetir, no porque somos buenos, modositos y aceptamos la moral y las buenas costumbres sino porque se deshace el aparato, ¿se entiende?, porque sino el aparato psíquico no funciona.Les voy a leer un fragmento del contrato, de qué manera Sacher Masoch pone algunos límites, a diferencia de Sade que escribía más de lo que hacía, Masoch llevaba sus contratos masoquistas a la práctica. Creo que habíamos dicho que Lacan considera a Sade en realidad como un masoquista, terminó en manos de la suegra y la suegra que tenía algunos contactos lo encerró en la Bastilla él y después en Charenton. En la Bastilla es donde escribió “Los 220 días de Sodoma”.
Comentario: ¿Y por qué 220?, 120.
Marta Nardi: ¿Cuántos dije?
Comentario: 220. (Risas).
Verónica Cohen: Hubo una inflación
Marta Nardi: ¿Se dan cuenta de lo que paso?, yo dije 220 y son 120 días. Acá Verónica habla de la inflación, yo me acordé enseguida de la película de Pasolini (Saló) y a mi me sonaron como 220 horas porque la verdad es insoportable.Retomando: Masoch era masoquista. Quiero decir, Masoch establecía el tipo de contrato que establece el masoquista, ahora ya vamos a ver un poquito en relación a la ley, habíamos dicho que el masoquista es el que se relaciona a través del pacto, siempre podemos llegar a un acuerdo, a favor de él por supuesto, ¿no?, y efectivamente firmaba acuerdos con sus mujeres. Por ejemplo en uno de ellos dice, “...Por su parte la señora Fanny – creo que es la primera esposa - no podrá solicitar de él nada deshonroso, nada que pueda atentar contra su honor de hombre y de ciudadano”. O sea que había un cierto resguardo. Con Wanda es menos claro el resguardo porque por ejemplo frases como “no serás ni hijo ni hermano ni amigo, sólo serás un esclavo miserable que se arrastra en el polvo”, “Tu honor me pertenece, lo mismo que tu sangre, tu espíritu y tu capacidad de trabajo. Yo soy tu soberana, dueña de tu vida y de tu muerte.”Estos eran el tipo de contratos que efectivamente Sacher Masoch hacía con sus esposas; el por su parte firmaba de acuerdo, en el sentido de obediencia absoluta al contrato. Es decir aún en este contrato hay vías no permitidas; por ejemplo el amor y la ternura no están permitidos.Con su tercera esposa renunció a las prácticas masoquistas pero conservó el fetichismo.
Comentario: Nadie es perfecto (risas)
Marta Nardi: Nadie es perfecto acá dice la compañera (risas), nadie es perfecto.Habíamos tomado el fetichismo como un unificador para hablar de las perversiones y habíamos hablado del fetichismo como una posición en relación a la castración en la madre. Una posición que dice, yo lo veo pero aún así yo, devoto de la fe, militante de la no castración de la madre digo no hay castración en la madre. Digo militante porque una de las características de la perversión es ser un militante de la fe, de la fe de la no castración en la madre aclaremos, esta es la fe fundamental. Y hay una diferencia que es interesante en lo que es una condición fetichista y lo que es un fetichismo, porque la condición fetichista está en todo ser hablante pero esto no necesariamente es un fetichismo en tano perversión.Les voy a leer un fragmento chiquito de algo que dice Deleuze comentando la perversión que se conoce con el nombre, o se conocía, de cortador de trenzas. Pobre gente ahora, estarían desesperados por este mundo. Cortador de rastas agrega alguien allí por el fondo, puede ser, de trenzas no, ¿por qué?, porque el fetiche se tiene que conformar con algún elemento en contigüidad al cuerpo de la madre, quiero decir al cuerpo de la madre, a la lengua como cuerpo materno porque la lengua es el cuerpo materno por excelencia. En la lengua “trenzas” ya no forma parte de lo femenino, no es sinónimo, sino que está más del lado de las trenzas políticas en nuestra lengua, entonces alguien puede ser cortador de rastas pero no de trenzas porque ya no cumple esa función en relación a la renegación de la castración, no me sirve. Pero es muy interesante algo que menciona Deleuze. Está tomando a Krafft- Ebing - que como ustedes saben fue el primero en hacer como un listado científico de las perversiones -, viene de mencionar a asesinos, crímenes bestiales, bestialismo, destripamientos, necrofilias, etcétera, etcétera, con un tono objetivo y científico - y realmente es una obra de mucha importancia - y entra a hablar del cortador de trenzas. “...Un peligroso fetichista de trenzas sembraba la inquietud en Berlín. Este tipo de gente es tan peligroso que sería de todo punto de vista necesario internarle sin más en un sanatorio psiquiátrico hasta su total curación. No merecen en absoluto ninguna consideración. Cuando pienso en el inmenso dolor de esas familias que ven a una de sus hijas privada de su bonita cabellera no alcanzo a entender cómo no se les encierra para siempre a estos hombres. Esperemos que la nueva ley penal traiga alguna mejora a este respecto”. Como ustedes ven viene de hablar de los destripamientos más espantosos pero lo conmueve profundamente, qué?, que alguien atente contra su condición erótica. No es un perverso, tiene la humilde condición erótica de que las chicas tengan trenzas, entonces estos son unos perversos absolutos que lo privan a él de su condición erótica. Es el cortador de trenzas el perverso que tiene que ejecutar la caída de ese objeto, cortándolo, tomar el objeto cuando cae.Y antes de seguir les quería leer una cosita más, porque Sacher Masoch es muy generoso en la explicación de cómo él se.... bueno, Sacher Masoch se convirtió en masoquista, es medio una contradicción pero bueno, cómo es que Sacher Masoch tiene fijado su momento de voluptuosidad que lo ligó al dolor, vamos a decirlo en estos términos. En este caso ligado al dolor porque el dolor no es condición necesaria en el masoquismo; lo que sí es condición necesaria para hablar de masoquismo es la relación con el objeto y la angustia.Él cuenta una escena donde la tía le es infiel al marido; él está escondido - siempre estar escondido y ese tipo de cosas es típico de la escena masoquista - y la tía viene con el amante y están en plena acción y viene el marido con dos amigos y la tía le da una trompada al marido, el marido se va; se cae el perchero donde está él, está él, le pega a él y él dice que gozaba de una voluptuosidad sin palabras, se va; viene el marido y él ya no tiene pudor ni vergüenza de escuchar lo que va a pasar. Y lo que va a pasar es una escena amorosa entre la tía y el marido golpeado.Pero en una escena antes, inmediatamente antes de esta escena que les relato lo que dice Sacher Masoch, es que su tía hace su entrada, hermosa como siempre y eso sí cubierta de pieles. Sacher Masoch dice, “...me puse de rodillas delante de ella para alcanzarle sus zapatillas bordadas en oro. Al sentir sus finos pies moverse entre mis manos me sentí fuera de mi y los deseé con pasión”. Tenía en ese entonces diez años. Ven que el fetichismo está como condición de todo el resto de las perversiones. Hasta acá es una condición erótica, ya después deviene otra cuestión.Siguiendo a Deleuze él ve claro el fetichismo en el masoquismo por las pieles, el látigo, la denegación, el suspenso, pero que no lo ve en Sade; les es más difícil verlo en Sade. El que lo ve en Sade es Lacan cuando dice que en la escena el sádico, el libertino, es el fetiche negro, entonces él tomado como objeto no puede ver el objeto en la escena, ¿se acuerdan?.. El es el objeto que hace que falte la falta. Entonces en este sentido Lacan le agrega o pone una condición de estructura a lo que a veces puede aparecer como una descripción. Es difícil a veces, por lo menos para mí, pasar del nivel de la descripción que está en el texto de Deleuze al nivel de la estructura en psicoanálisis. Y hay otra cuestión, a ver si podemos avanzar, que me interesa desarrollar con ustedes hoy y seguir trabajando en relación a la escena y el partenaire, la víctima o el complemento del perverso. Deleuze lo toma por el lado de su compañera.Hay varias cuestiones en relación a la política que son comunes en ambos, uno tenía sus problemas con la revolución francesa y Masoch estaba alentando las revoluciones de 1848. Uno dice “franceses un esfuerzo más y seréis republicanos” y Masoch dice literalmente “esclavos, un esfuerzo más si queréis ser auténticos revolucionarios”. Pero después agrega, “¿será necesario una zarina inteligente para que nosotros seamos revolucionarios?.. Una zarina envuelta en pieles, toda su infancia está repleta de relatos folklóricos de las zarinas con pieles y con látigos.En aras de ir rompiendo esta complementariedad Masoch analiza las escenas y va viendo por ejemplo – y ustedes lo pueden leer también - cómo Severino, que es el personaje de “La venus de las pieles”, termina siendo un sádico; termina siendo un sádico por la decepción que le provoca Wanda, su enamorada. No es en principio sádico, es una conclusión lógica del desarrollo de la escena, de la misma manera que los libertinos no tenían ningún problema en ser castigados. Pero ser castigados para los libertinos - inclusive creo que Sade no sé dónde era que lo golpeaban y él corría y anotaba en las paredes cuántos latigazos había recibido - es un triunfo de la voluntad, es un triunfo del dominio de la voluntad de goce. He llegado a tal nivel de degradación, lo he conseguido, con lo cual soy castigado, pero no es que expío ninguna culpa, ¿se entiende?.. El aparente masoquismo del sádico no es tal. Seguimos en la línea de la voluntad de goce, seguimos en la línea de ejercer el poder y seguimos en la línea de creerse que él es un sujeto, porque que él es un objeto (fetiche) al servicio del goce del Otro, de esto el sádico no se entera. La imagen que le devuelve el espejo es la de un sujeto. Tal vez es por esto que el sádico es un “fanfarrón” , enfermo de poder.La mujer verdugo, que es la característica de Masoch, no es necesariamente, como decíamos, una perversa o un perverso. Yo digo una, uso el género porque los personajes en el texto están así como femenino, pero no necesariamente son mujeres. Entonces la mujer verdugo forma parte necesariamente de la escena, entonces no puede ser sádica. Entre otras cosas no puede ser sádica porque ningún sádico admitiría que alguien le diga lo que tiene que hacer y el contrato que se establece, lo que yo les leí del contrato es dictado por el masoquista. El masoquista dicta el contrato a su verdugo, ¿sí?, cómo lo va a golpear, de qué manera, las cosas que no le va a permitir, etcétera, etcétera. Hay una cosa que me pareció muy interesante que marca Deleuze. Él no es psicoanalista, o sea que él lo marca desde lo que lee de la literatura. Dice, “El compañero o la compañera del masoquista – o del sádico es lo mismo pero tomemos del masoquista; la estructura es la misma – son el reflejo o el doble del masoquista. Refleja ese sadismo que no se encontraría en un sádico - porque una cosa es el sadismo y otra cosa es el sádico - refleja ese sadismo...”, y yo voy a agregar, al cual el masoquista ha sacado de su campo. Quiero decir, el masoquista se mira en el espejo y le es devuelto un cierto sadismo a través de la figura de su partenaire. Y yo decía el sadismo que no puede tomar sobre él: es una especie de disociación del yo, es una escisión del yo que no es una división subjetiva.La angustia queda del lado del compañero porque el masoquista va a tomar el lugar - en ese sentido el masoquista sabe más, está un poco más cerca de la verdad que el sádico - , va a tomar el lugar del resto, del perro, del esclavo, del sumiso y se ofrece en ese lugar al otro, o sea se ofrece en el lugar de que falta la falta y el otro tiene que tener angustia, la angustia queda del lado del otroEl libro de Wanda es bastante claro al respecto. Wanda Sacher Masoch es la segunda esposa que toma su nombre del personaje de “La venus de las pieles”, le escribe, lo engancha parece ser por ese lado y es la que yo les decía que cuenta sus penurias muriéndose de frío en los castillos – porque parece que hacía bastante frío - con las pieles y el látigo que eran parte del contrato a cumplir. Otro tanto podríamos decir del sadismo. Acá también la víctima o el partenaire – no es lo mismo pero bueno - , puede reflejar el masoquismo que el sádico no toma sobre sí. En este caso lo requerido es la angustia por parte de la víctima. La víctima tiene que angustiarse, la angustia está puesta en la víctima. Muchas veces en este tipo de perversiones lo que se busca es que el otro entre en este circuito de goce. Se busca siempre, dijimos, capturar la voluntad del otro. Pero estaba pensando que, por ejemplo, en las pedofilias es muy frecuente que la explicación sea, y cuando digo pedofilia incluyo al que tiene relaciones con chicas o chicos de doce años, “pero es una chica tan madura, están tan crecidas, son tan maduras”. Esto es muy habitual y en la literatura se puede leer bien esto. Hay un libro de Houellebecq que no me acuerdo cómo se llama ahora que trabaja sobre este tema. No es ni “Las partículas elementales” ni “La posibilidad de un isla”, es el que está en el medio pero no me acuerdo el título.Voy a avanzar un poco más en una cuestión que me interesa, porque el planteo que hace Deleuze es que en la perversión el partenaire o compañero del perverso es alguien del mismo estilo de la perversión. Si es un masoquista el otro es un masoquista, si es un sádico el otro es un sádico, y las palabras de él son “...Una persona que evade su destino subjetivo, aunque sea parcialmente, entra más fácilmente a ser el compañero o el partenaire del perverso”.Ahora, ¿qué quiere decir destino subjetivo para nosotros? Caracterizando la escena perversa habíamos acentuado o caracterizado la relación del perverso con el otro, diciendo que lo que quiere es que el otro le ceda su división subjetiva. En este sentido lo que es el “destino subjetivo” yo lo voy a tomar como la división subjetiva, la angustia. ¿Qué quiere decir la división subjetiva por el objeto?.. Vamos a tratar de trabajar esta cuestión.Les puse acá el tercer esquema, esto está en la clase XIII.
3) A S Goce a A Angustia $ Deseo
Ustedes ven en el primer nivel un nivel del goce, supongamos mítico, porque después va a decir que este goce inexiste; el nivel de la angustia con la presencia del objeto y el nivel del deseo. Y una recomendación clara que dice Lacan, una advertencia, ustedes se la van a ver con el objeto; primero en la angustia y después en el deseo, y el momento de la angustia como constitutivo y previo lógicamente al deseo. La angustia no es un accidente en esta vida, es un momento constitutivo del aparato psíquico y del deseo.No vamos a hacer todo el circuito pulsional, esto es algo que Lacan va a trabajar en el próximo Seminario, el 11, y créanme que dice esto, que después de todo el circuito pulsional, hablando de sadismo y masoquismo, cae un objeto al cual llamamos en el caso de sadismo y masoquismo objeto voz. Cuando yo digo objeto voz digo algo que no tiene ningún tipo de significado. No digo solamente la voz en el canto o lo que fuera, o tiene buena voz; digo frases: “serás lo que debas ser o sino no serás nada”, que yo no sé si la dijo San Martín realmente, y eso es una voz porque díganme qué quiere decir. Salvo que uno empiece a darle significado, tratar de explicar, darle sentido, en realidad no quiere decir nada u nos podemos pasar la vida intentando darle significado a algo que no lo tiene. De la misma manera “esto no va a andar” tampoco quiere decir nada y yo los invito a ustedes a que recuerden, en voz baja en lo posible, todas las voces que pueden andar dándoles vuelta, son frases que no dicen nada y que depende qué posición tenemos las obedecemos ciegamente. A eso llamo objeto voz.El objeto produce como efecto la división del sujeto. En la hora anterior estábamos viendo más la división del sujeto por efecto del significante. Vamos a tratar de despejar esto para entender qué quiere decir que el perverso quiere la división subjetiva del otro. El objeto voz cae del circuito de la pulsíón, es un objeto que acarrea goce pulsional – y sino díganme aquellos que se recriminan diciendo que son la peor de las porquerías si no hay goce pulsional ahí - , el objeto que acumula este goce pulsional me abre dos vías. Con esa voz yo puedo tomar la vía del masoquismo o del sadismo. O puedo tomar lo que se hace en el acto analítico que es el decir, entonces me desentiendo de lo que las voces dicen o dejan de decir y hago mis cosas, mi vida y sigo adelante hasta que vuelve a aparecer algún otro circuito, alguna otra cuestión en la que repite esta división subjetiva Esto es la caída del objeto, esto es castración, no hace ruido pero cae, esto es castración pero no se crean que al neurótico le es tan sencillo. El neurótico va a intentar recuperar ese objeto por las dos vías, por una o por la otra - por la vía del sadismo o por la vía del masoquismo. Digo dos vías que no se sintetizan, por eso les decía que el camino es el decir. No es que voy a hacer un mix y voy a ser un poquito menos masoquista, un poquito más sádico y voy a armar el tercer camino, la armonía aristotélica, el término medio. Estas son dos vías. Tampoco es ambivalencia, son dos caminos que puedo tomar o que me toman, para decirlo más claramente. Por la vía del masoquismo le doy mi voz al otro. Le doy es una manera de decir, no es que voy a decir “¿qué puede hacer hoy?”, “y…le voy a dar la voz al otro”. No es eso, es algo que me toma en este punto. Por vía del masoquismo le doy la voz al otro - no se olviden que el masoquista se juega con el contrato escrito, y la letra no es la palabra -, le doy la voz al otro y obedezco aunque no quiera; aunque no quiera obedezco a esta voz. Esto es muy interesante porque el masoquismo es una posición facilitada en la estructura porque reconocerse como objeto de deseo, ponerse en relación al objeto causa, si somos producidos como objeto, es masoquista, entonces es una vía facilitada en la estructura. Es la vía que el canalla, como nombra Lacan al perverso a veces, explota en el otro.Entonces una vía es el masoquismo, en esta operación suplemente al Otro, le “inyecta” goce al Otro. Siempre el pequeño otro es un instrumento, indispensable por otra parte, para procurar este goce del Otro. La otra vía es sacarle la voz al otro, sacándole la voz al otro haciéndole creer que yo voy a decir lo que es imposible decir. Si esto se juega a nivel fantasmático estamos en la neurosis. Si esto se realiza - vimos clase IV del Seminario -, y se realiza en relación al goce del Otro y con todo el circuito de violencia sobre el otro estamos en la perversión. Para que esto se arme yo necesito en mi partenaire que renuncie a algún aspecto de su división, porque todos si estamos en la dimensión del sujeto, estamos divididos con estos parámetros. Si alguien renuncia – es lo que yo entiendo de entregar la división subjetiva – si alguien renuncia, por ejemplo, al masoquismo será el partenaire de un masoquista. Si alguien renuncia, es tomado en ese circuito – a veces no sé cómo decir las palabras para decir que no es intencional, si se renuncia al sadismo se entra fácilmente a la escena sádica y a veces es muy difícil salir porque a veces uno ni siquiera se da cuenta en lo que está metido. La escena perversa es un mundo irreal y es muy difícil que se quiebre como escena. Es decir, lo que el perverso va a necesitar es mi angustia porque la división subjetiva lo que trae es angustia, porque está el objeto ahí. Si lo dejo caer pasa otra cosa pero en ese momento lo que yo experimento es angustia. Es muy distinto angustiarse por las cosas que nos conciernen, vamos a decirlo de esta manera, por el real que nos atañe a cada uno, porque algo que dijo el otro me tocó, lo dijo porque lo dijo y me tocó a mí porque me tocó, esa es una angustia que es la mía, y otra cosa es angustiarme porque estoy en una escena donde el otro me provoca la angustia. No sé si es claro. Es muy claro cuando se lo escucha en la clínica; generalmente es más frecuente tener al compañero o partenaire como analizante, y me parece interesante poder discriminar estas dos posiciones en relación a la angustia.Vamos en cinco minutos a hablar en relación a la ley porque es muy interesante la ironía perversa en relación a la ley. Hay dos cuestiones, el humor masoquista y la ironía perversa. Lo voy a decir rápido y mal porque habría que trabajar Kant. En un sentido clásico la ley depende del Bien, pero como los hablantes no conocen el Bien, es necesario que haya leyes. La Ley en este sentido es la representante del Bien. Lo que plantea Kant es que la ley no depende del Bien sino que el Bien, está condicionado por la ley. La ley, para Kant no necesita fundarse en algo, ni tiene que sostenerse en ningún principio superior-como sería el Bien-del cual emanaría su derecho. La ley tiene valor en sí misma, se funda en ella misma sin más recursos que su propia forma. Se puede y se debe hablar de ley sin necesidad de indicar su objeto.La ley moral representa una pura forma independiente de su contenido y la ley moral es la ley. El objeto de la ley se vuelve inasequible; no se sabe en qué consiste ni puede saberse. El que obedece a la ley no es por eso más justo; la ley nos constituye como culpables. Esto está dicho muy rápido pero me parece que les puede sonar familiar si se acuerdan de Freud y los desarrollos en relación al masoquismo moral. Entonces tenemos una ley fundada en nada, en la ley misma, y estamos sometidos a la arbitrariedad de la ley. Kafka y “El proceso” es un ejemplo claro de esto. Inclusive parece que cuando Kafka leyó “El proceso” la gente se empezó a reír, Kafka incluido. Es muy interesante sobre esta arbitrariedad de la ley, sobre este sin sentido de la ley, sobre este sin objeto de la ley en el planteo kantiano, qué dice el sádico., qué dice Sade como sistema – y dice más que hace porque hacer no hacia mucho. Él está enojadísimo con la ley porque dice que la ley, porque es arbitraria, porque hay que obedecerle, es la que posibilita que haya tiranos porque si no hubiera ley no habría tiranos, porque el tirano ¿cómo se define?, como el que está fuera de la ley. Entonces, ¿por qué hay que obedecer a la ley?.. Terminemos con todas las leyes, el sistema político sería la anarquía - y terminemos con todas las leyes relativamente porque él impone la ley del padre que es el Ser Supremo en Maldad y la ley en ese sentido es el goce de Dios, ponemos otra ley. Su vía expresiva, su vía de relación a pesar de que le gusta el anarquismo son las instituciones. ¿Para qué?, necesita una institución para ir en contra, para destruirla. Entonces si es verdad que el contrato es una burla y la ley un engaño - el contrato social, está hablando de la revolución francesa, ¿no? – que sirve al despotismo, ¿por qué respetarla? Una institución podría funcionar sin la ley, la institución como órgano de la sociedad, perfectas instituciones que se opongan a cualquier contrato y contengan sólo un mínimo de leyes. Entonces si podría funcionar sin la ley y ¿por qué no podemos instituir , y aquí la ironía sadeana es que con estas condiciones se podría institucionalizar la prostitución como una institución universal, el asesinato, la sodomía, la pedofilia, el incesto, ¿por qué no los institucionalizamos?.. Quiero decir que bajo la crítica, por ahí legítima, a la ley, lo que propone es la institucionalización, bajo una base sexual y sexualizada, de todo tipo de destrucción de contrato social; se atenta contra toda tentativa contractual y legalista de la política.Denominamos ironía al movimiento que consiste en sobrepasar la ley hacia un principio superior (la naturaleza primera): todos los miserables humanos que creen en la ley y el contrato no saben que hay un principio más allá que el sádico les va a enseñar.Bueno, hay muchas más cosas pero vayamos ala sutileza del masoquista. Ustedes ven que el sádico va contra la idea de la ley, va de la ley a la idea de un mal absoluto. El masoquista dice “yo obedezco todas las leyes”. Es decir, ¿la ley qué hace?, me va a castigar si yo gozo incestuosamente, entonces me va a castigar porque yo soy culpable, la ley dice que somos culpables, entonces yo soy culpable, entonces mientras me castigan yo gozo, gozo de lo mismo que la ley me prohíbe. Por eso es un humorista más fino, va directamente a las consecuencias. Si nosotros seguimos al pie de la letra lo que son las leyes y el contrato son medio ridículos. Bueno, el masoquista va a hacer esta vuelta burlándose de la ley bajo la manera doliente y tan sufriente en relación a la ley. Ataca las consecuencias de la ley vía el humor. La sumisión masoquista, la aparente sumisión, masoquista presenta una burla, una aparente docilidad que ataca la ley por la vía de su cumplimiento estricto que puede llevar a situaciones absurdas. La ley es reducida a nivel del contrato y el contrato pasa al nivel del rito.Habíamos dicho también - lo recuerdo y léanlo, la vez pasada lo habíamos trabajado - que el masoquista está en relación a la madre. La que aplica el castigo según Deleuze, y es interesante tenerlo en cuenta, es la madre fría y cruel. La madre sin el padre. Hay un segundo nacimiento, en las obras de Sacher Masoch, de un nuevo individuo sin sexo, sin dinero, sin hijos, sin patria, sin trabajo. Un nacimiento, de una de la madre sola, el padre es sacado de la escena. Bueno, no es un proletario porque el proletario puede tener sexo; es un pobre Cristo como diríamos en el saber popular. Es Cristo. Las imágenes fundamentales de Masoch son Cristo y Caín y cualquier relación con el cristianismo y el masoquismo no es mera casualidad. Me voy a interrumpir acá porque quedan diez minutos. Podríamos seguir bastante más pero bueno.
Verónica Cohen: Es muy religioso el masoquismo.
Marta Nardi: Claro, Verónica decía que es muy religioso el masoquismo. El otro personaje importante en Masoch es Caín, Caín porque tiene la marca. Todo lo que es el signo, el signo de la cruz, el signo en el cuerpo, etcétera, etcétera, viene del masoquismo
Anabel Salafia: Una pregunta, ¿por qué considerar religioso al masoquista?, no me queda claro, porque que sea un Cristo no me define para nada que sea religioso.
Verónica Cohen: No, porque el contrato que hacen tiene una violencia o una legalidad aplicada religiosamente, en ese sentido lo decía. Eso pensé, nada más.
Marta Nardi: La conexión inclusive que trae Lacan, no me acuerdo si es en la clase XVII, la conexión entre el masoquismo y el alma que cae, el alma caída, porque dice que el cristianismo no existiría si el alma no hubiera caído en el fango, para decirlo de alguna manera. El cristianismo viene a rescatar las almas de los hombres, y acá en esta relación entre lo que cae…
Anabel Salafia: Allí el alma es un objeto a
Marta Nardi: Sí, claro, es el objeto a pero está en íntima relación con el cristianismo. Así lo plantea Lacan, a mi me resultó bastante claro.
Anabel Salafia: Sí, salta a la vista que está en relación con el cristianismo pero no me queda claro que por analogía de estar en relación con el cristianismo sea religioso. Por una sencilla razón, lo que tiene que ver con el padre. Lo que vos decías respecto del padre, no hay padre en el masoquismo, a mí me impide considerar que es religioso.
Marta Nardi: Ah, desde esa óptica sí
Anabel Salafia: ¿Se entiende?, siguiendo estas exposiciones tan buenas, ¿no?, y entonces observando lo que Marta decía acerca del padre, por más que sea el cristianismo o Cristo. Una cosa por ejemplo interesante de considerar es que ciertos religiosos, y en particular los cristianos, puedan ser calificados de masoquistas pero en el mismo sentido que un neuróticoPorque si no respecto de lo que decías, Verónica, vos te referías al rigor del contrato pero en Sade también uno puede referirse al rigor del sadismo, perdón, al rigor del sistema. Lo que en Masoch es un contrato en Sade es un sistema y todo eso es muy disciplinado. Ahora, eso no lo hace religioso. Sade me parece mucho más religioso que Masoch por toda la cuestión con la madre naturaleza.
Marta Nardi: El ser supremo en maldad
Anabel Salafia: Dios como el ser supremo en maldad, etcétera, todo esto lleva mucho más a la cuestión de la religión.
Marta Nardi: Lo que trabaja Deleuze, es la religión de la madre, que la religión sería fundamentalmente en relación a la madre, no la religión del padre, por todas las tradiciones míticas y místicas, mientras que pone a Sade más del lado de la masonería y sin embargo Sade es un profundo religioso, en el sentido del goce de Dios. Pero es interesante esto de repensar la relación del masoquismo y la religión.
Diego Mac Gregor: Marta, estaba recordando que la persona del Che Guevara en su momento hablaba del hombre nuevo, del concepto del hombre nuevo, y hay que ver la relación que él tenía tan diferente al discurso, por ejemplo en Lenin, en relación a la propia historia cuando él va a Bolivia y va a sacrificarse por el ideal de un pueblo que no es su pueblo y se desentiende del estado de la conciencia del pueblo tan distinto a lo que Lenin y Marx habían hablado. Se desentiende porque él hablaba de esta cuestión del hombre nuevo, de ese hombre que se tenía que sacrificar, y por eso no es casual que hubo una gran distancia entre Fidel y el Che Guevara, tan admirado ahora. Se ha hecho un objeto fetiche ahora y no es casual que se haya hecho del Che Guevara un objeto fetiche, no es casual.
Marta Nardi: Sí, el término hombre nuevo tiene varias connotaciones, depende cómo lo tomes.
Diego Mac Gregor: Él lo hablaba así porque se separó de la historia, se separaba de la historia, no hacía una lectura de la historia...
Anabel Salafia: No una lectura científica; una lectura de la historia es una lectura científica.
Diego Mac Gregor: Lenin por ejemplo hacia una lectura científica.
Marta Nardi: Aparte de estas cuestiones del Che Guevara y la lectura científica de la historia o la lectura idealista que tienen su importancia hay una cuestión que quería agregar porque me parece que es importante, que es algo que ustedes van a encontrar en la clase VIII y que parece bastante críptico en esa clase y que es el carácter femenino de la víctima en la perversión. Ese es un punto muy importante y la verdad yo me tuve que ir a otro seminario para entenderlo, me fui al Seminario de “La lógica del fantasma”, clase XXII otra vez...
Anabel Salafia: Cerraste la puerta y entraste de nuevo. (risas)
Marta Nardi: Sí, los tengo en dos lugares distintos, distribuidos en diferentes ambientes…(risas)
Verónica Cohen: ¿Tendrá que ver con esta afirmación de Lacan del otro Seminario que dice que el masoquismo femenino tiene que ver con un fantasma masculino?; ¿Tiene que ver con eso?..
Marta Nardi: no estoy segura que tenga que ver con esto. Lo que yo leí ahí en esa clase del seminario “La Lógica…”, y me pareció muy clara para mí, porque se puede pensar la víctima o el partenaire ya sea en el sadismo o en el masoquismo, en este punto creo que Lacan no hace la diferencia, es objeto. Objeto y femenino pueden ser sinónimos por el lado de la pasividad que la posición de objeto conlleva y pasividad y femineidad están ligados en Freud; pero eso no me parecía suficiente, pero sí si lo pongo en términos de goce. Esto en el sadismo está claro, forzar a la víctima, exprimirla a ver si se saca un goce, si la víctima revela algún goce en términos de absoluto. En el Seminario de “La angustia” dice “el goce de Dios”, en el Seminario de “La lógica del fantasma” pone el goce femenino que está trabajándolo o elaborándolo un poco más. O sea que lo que se busca es que la víctima de cuenta de un goce más allá del conocido y ese goce sería el goce femenino. Esa es una manera, no es la única porque no es la manera como lo explica en “La angustia”, fue la manera en que me fue fácil a mí entenderlo. Fácil en este punto, femineidad y perversión, no importa el género del compañero o víctima, son incompatibles.
Comentario: Claro, castración y perversión son incompatibles.
Marta Nardi: Exacto
Norberto Ferreyra: Yo quería decir dos cosas que tienen que ver con esto y con dos cosas que dijiste. Una es que si bien hay el objeto voz que es común a los dos modos de enfrentarse a la perversión es algo que comparte con el superyó, sin ser que el superyó sea el que comanda la perversión, pero hay un modo que está dado por la existencia de la voz. Es decir que eso habría que precisarlo más me parece, digo en el trabajo, ¿no?..
Marta Nardi: Sí, sí, es una de las últimas clases del Seminario.
Norberto Ferreyra: Y lo otro punto es que esto que decías de lo femenino y todo esto es interesante porque como alguna vez recordé, creo que en “Televisión” Lacan dice que los hombres que se suponen masculinos siempre acusan a las mujeres de dominarlos, etcétera, etcétera, o de ser el superyó de ellos, y Lacan ahí da una respuesta que es de estructura que dice, esto es evidente porque la falta que se aloja en la mujer o en una mujer es taponada con esto porque hacen a la mujer el Otro del Otro, es decir van a cubrir la falta en el Otro. Entonces me parece que lo femenino o masculino y la perversión es una deriva de esto porque después esto puede cambiar. Por ejemplo si un hombre acusa a una mujer de esto y hace de ella su superyó puede haber una aceptación de esto y a lo mejor una que aparece como sádica en realidad es masoquista y el que aparece como masoquista es sádico y sin embargo no hay ninguna complementariedad. Lo que siempre se está satisfaciendo es que haya Otro del Otro, tanto para uno como para el otro. Satisfaciendo en el sentido de que se satisface una función matemática, en ese sentido. Es decir, en el goce que es una función matemática se satisface la función de que haya Otro no castrado, fundamentalmente la madre, y para esto que haya Otro del Otro. Es decir que la garantía de que el Otro no esté castrado es que haya Otro del Otro. Digo esto por las cuestiones que vos traías muy claramente de cómo juega el sexo, qué variante hay en la perversión y la diferencia que podría hacerse, o a lo mejor no, entre la voz en la perversión y en el superyó porque hay un momento en que si el deseo es perverso, en el sentido de Lacan, de la perversión, etcétera, hay un momentos donde el superyó necesariamente hace a la perversión.
Anabel Salafia: Hace al fantasma
Marta Nardi: Claro, hace al fantasma. Bueno, hay varias cuestiones para seguir trabajando.
Anabel Salafia: Sí, y tenemos oportunidad de seguir con esto o de retomarlo después.La otra cuestión que me parece un punto muy importante es la relación, sin reducir una cosa a la otra, pero la relación que me parece que necesariamente se establece de una manera lógica entre perversión y racismo.
Marta Nardi: Si, yo creo que es una cuestión clara, es un punto importante y es el punto por ahí que voy a trabajar para las Jornadas, por lo menos yo voy a trabajar eso.
(Aplausos)