Clase numero 1
Marta Nardi: Buenas noches. Antes de comenzar con la primera clase les quería recordar la función de los Grupos de Participación del Curso. Seguramente ustedes han recibido por mail los avisos, hay cinco grupos, en cartilla figuran cuatro pero son cinco, y tienen ahí los horarios y los temas que se van a trabajar.
?9 Abril 2010 La función de estos grupos, se los recuerdo o se los digo por primera vez a los que no lo escucharon antes, es, como su nombre lo indica, participar más activamente en relación a los desarrollos que hacemos los días viernes. Hay muchas cuestiones, preguntas o dudas que a veces no se animan a preguntar o no hay lugar para preguntar cuando somos tantos, y los grupos al ser más pequeños permiten que ustedes puedan plantear las cuestiones que les quedaron pendientes no sólo en relación a las clases sino en relación a los textos que se van a trabajar, que ustedes van a ver que fundamentalmente giran en relación a “Las pulsiones y sus vicisitudes” y otros textos que cada coordinador o coordinadores consideren necesarios.Si necesitan mayor información se comunican conmigo, yo soy Marta Nardi, o con los integrantes de Comisión de Recepción.
Anabel Salafia: Buenas tardes, mi nombre es Anabel Salafia, para las personas que no me conocen y para los que me conocen también, es el mismo nombre (risas)Vamos a comenzar. Si ustedes tienen la cartilla tienen más o menos una idea de un plan de trabajo en el sentido amplio que tenemos para este año. El año pasado trabajamos e hicimos un desarrollo durante todo el año respecto de la angustia y muy especialmente respecto de ese seminario “La angustia” de Lacan, el Seminario 10, donde a propósito del cual teníamos el plan de trabajo del año pasado y quedaron un par de puntos para desarrollar; digo, teóricamente quedaron porque cuestiones relativas a esos puntos fueron desarrolladas pero no de una manera formal, pero al mismo tiempo quienes no estuvieron el año pasado cuentan con las desgrabaciones de las clases del año pasado si las necesitaran, y al mismo tiempo quiero decir que pese a que damos un paso adelante con el programa de este año no va a dejar de estar muy relacionado con muchos puntos del programa del año pasado. ¿Por qué? Podemos decir que en primer lugar queremos hacer una articulación Freud – Lacan este año, por eso van a ver ustedes en el programa que hay bibliografía fundamental, no es que no vaya a haber después otra bibliografía pero como texto, no como bibliografía sino como texto a trabajar, digamos así - que no es lo mismo que la bibliografía que es algo que uno consulta sino que es algo que centra los problemas – es un texto de Freud que se llama “Las pulsiones y sus vicisitudes” o “Las pulsiones y sus destinos”, como ustedes quieran. Les voy a explicar un poquito, hoy vamos a hacer una introducción al panorama general del trabajo que vamos a desarrollar, el por qué este texto. El otro texto, porque van a ser dos textos de Freud, el otro que está muy relacionado con este y es un texto anterior de Freud que es “Tres ensayos para una teoría sexual”, estos dos textos, como digo, están muy relacionados. Dije que “Los tres ensayos” es un texto anterior, efectivamente y fundamental, es tan fundamental también respecto de “Las pulsiones y sus destinos” porque en los dos textos están en juego los mismo conceptos, podemos decir, los mismos conceptos con un tratamiento sin duda diferente y avanzado pero hay que pensar que si bien los “Tres ensayos” es un texto de 1900 y “Las pulsiones y sus vicisitudes” es un texto de 1915, “Los tres ensayos” es un texto permanentemente- es un modo de decir- cada unos cinco años reactualizado por Freud: en 1905, en 1910, en 1915 y en 1920. El de 1920 es la versión con la que contamos pero están muy claras las notas que Freud tiene que ir agregando con rectificaciones, con cosas que va descubriendo y que necesita rectificar, esas notas son muy importantes digo hasta 1915; ustedes ven que en 1915 alcanza justo con el otro texto, con “Las pulsiones y sus vicisitudes”. Entonces es muy interesante, yo creo que va a ser muy interesante ver la relación entre estos textos y también la evolución grande que ha habido de los problemas de la clínica y de los problemas también que pueden presentarse en la teoría de un texto al otro.Además tenemos este texto porque también este texto de “Las pulsiones y sus destinos” con referencia a los “Tres ensayos” es el texto fundamental de base que Lacan utiliza cuando al terminar el Seminario de “La angustia” comienza con el Seminario llamado “Los cuatro conceptos fundamentales”. Ese Seminario, así como un escrito que se llama “Posición del inconciente” que se corresponde con ese Seminario, ese Seminario es un desarrollo de “Las pulsiones y sus vicisitudes” en gran parte del Seminario. El Seminario de “Los cuatro conceptos” tiene, ustedes saben, transferencia, pulsión, inconciente y repetición. Lacan va a mostrar en ese Seminario la solidaridad que hay entre estos conceptos, es decir, que se llaman uno al otro y que para hacer especificados se remiten uno al otro, lo que los hace no meramente conceptos en un sentido epistemológico sino que articula estos conceptos y muestra al mismo tiempo que es en la práctica analítica donde los conceptos se van a construir y se van a definir y se van a fundamentar dentro de la misma práctica analítica. Quiere decir que de la pulsión sabemos por la transferencia, sabemos por la repetición; del inconciente sabemos por la repetición y por la transferencia, no es una cosa de nada que entre los cuatro conceptos esté la transferencia y esto quiere decir que a esto se anudará la repetición, el inconciente, y podemos dar vuelta los términos. Pero ahí en este Seminario verdaderamente, decía yo, Lacan retoma, o no retoma sino continúa aunque también retoma algunas cuestiones fundamentales que ya trató en el Seminario de “La angustia” y esas cuestiones que retoma son a propósito de la pulsión justamente, digamos que la pulsión es el eje.En el Seminario de “La angustia” Lacan no ha hablado -me dirán quienes estuvieron el año pasado o han trabajado en otra ocasión y en otro lugar o como fuera- en este Seminario de “La angustia” Lacan no ha hablado de la pulsión, entonces ¿cuál es el nexo entre la pulsión y la angustia?, porque específicamente, en efecto, Lacan no ha hablado de la pulsión en el Seminario de “La angustia”, obviamente no se puede hablar de todo el mismo tiempo. ¿Pero ha hablado o no ha hablado de la pulsión? porque cuando ha hablado del masoquismo, del sadomasoquismo, ha hablado del voyeurismo y del exhibicionismo, todo un desarrollo acerca de las perversiones, ¿estaba allí hablando de la pulsión o no? Bueno, cuando habló acerca del ojo y la función de la mirada a propósito de lo que tiene que ver con el voyeurismo y el exhibicionismo, que ese es el objeto que está en juego ¿estaba hablando ahí de la pulsión o no?Vamos a ver que, efectivamente, para nosotros va a ser un nexo muy importante porque si bien de esta forma se puede decir que Lacan hablaba de la pulsión en el Seminario de “La angustia”, también vamos a ver que en lo que vamos a tratar – que no va a ser todo – en lo que vamos a tratar de la pulsión en el Seminario 11 tampoco vamos a encontrar una referencia directa a la angustia, es decir, que nuestro trabajo es hacer ese enlace entre la pulsión y la angustia.El título que tenemos para el trabajo de este año dice “El campo de las pulsiones o el campo pulsional” - porque efectivamente Lacan hace de lo que es de la pulsión un campo de trabajo – “Acerca del amor y del fantasma”. ¿Por qué? porque efectivamente hay un momento fundamental en el desarrollo de toda la enseñanza y la teoría de Freud ahí en “Las pulsiones y sus destinos”, hay un momento que es fundamental para toda la problemática de la teoría freudiana que es el momento en que Freud trata de articular la pulsión con el amor, es decir, el momento en que trata de articular la pulsión y lo que correspondería como instinto sexual; ahora voy a hablar, ya empezando la clase, un poquito de esto. Lo que tendría que ver con la pulsión en tanto pulsión sexual aparentemente esto tendría que ver con el amor y cuando llega a ese punto – lo vamos a ver en “Las pulsiones y sus vicisitudes” - Freud no encuentra la solución al problema del amor en su relación con la pulsión, no encuentra la forma de formular una pulsión sexual genital porque lo que tiene para definir a la pulsión – vamos a decirlo de esta manera – no tiene ninguna relación con la genitalidad y lo que él encuentra para definir la pulsión, el sadomasoquismo, el exhibicionismo y el voyeurismo, esto no tiene nada que ver con la genitalidad, esto no tiene nada que ver con un instinto sexual genital, y si en el amor se trata aparentemente, por lo menos como un punto de partida, de la relación entre los sexos, de la cuestión entre el hombre y la mujer, la cuestión de la relación sexual, si eso tiene que ver con el amor ¿qué relación tiene eso que tiene que ver con el amor con la pulsión, si lo que se presenta como pulsión no se puede definir en términos de genitalidad, en términos de la relación sexual genital?. Esto, este punto que no encontró una resolución en el desarrollo de Freud, que el gran ingenio de Freud fue justamente descubrir el problema, este problema atraviesa el psicoanálisis desde ese momento hasta ahora. No quiere decir que no se haya avanzado respecto de ese problema pero es un eje, se ha avanzado mucho respecto de ese problema pero justamente es lo que constituye un eje y algo que está en los principios del psicoanálisis dentro de lo que es nuestra perspectiva, decimos que hay algo que puede definirse en el principio del psicoanálisis y que concierne justamente a la definición, vamos a llamarlo así, del concepto de pulsión que esto está en el origen.¿Por qué digo que esto está en el origen? porque el concepto de pulsión proviene, digamos así, tiene como antecedente, antecedente de Freud digo, no es una diferencia únicamente en el orden de las palabras decir instinto no es pulsión o pulsión no es instinto, es cierto y no es cierto porque eso no define en realidad lo que tiene que ver con el Trieb, la pulsión, con el Trieb de Freud. ¿Por qué digo de Freud? porque hay quienes hablan, quienes han hablado del instinto sexual antes. Digamos que es mediando 1880 o un poco antes que la psiquiatría, vamos a decirlo de una manera no muy perfecta, empieza a interesarse por un concepto, una noción que hasta ese momento no se había manejado, este concepto es el de perversión. La psiquiatría, cuando comienza lo que podríamos llamar el razonamiento psiquiátrico en los términos de un Foucault, que esto nos remite bien a “La historia de la sexualidad” de Foucault que nos explica muy bien que cuando en la medicina se introduce el razonamiento psiquiátrico esto va paralelo al surgimiento de la noción, el concepto relevante de perversión, se empieza a hablar de perversión con (¿?), Krafft Ebbing y otros autores pero con Krafft Ebbing y (¿?) podemos decir que quizás son los principales; Mall es otro autor importante, autores, bueno, son la psiquiatría y empieza con esta cuestión de establecer una relación entre la sexualidad y la individualidad, es el tipo de sexualidad lo que hace al individuo y entonces surge de esta manera un tipo de persona que no existía hasta ese momento que es el perverso, el perverso aparece como un tipo de persona que no existía y hay entonces en relación con esto distintos tipos de clasificaciones, de distinciones. Hay otro origen, un origen que podemos decir paralelo que no tiene que ver con la medicina pero que indudablemente influye en la medicina también, que tiene relación con la perversión y que es el terreno de la teología, más de la teología que de la religión porque por supuesto en la teología la idea de perversión está de una manera muy distinta respecto de lo que estoy diciendo de la psiquiatría del siglo XIX, es una cosa diferente, pero fíjense algo interesante es que el término perverso tiene como contrapartida el termino converso, el perverso es el que pasa del bien al mal, el converso el que pasa del mal al bien. Esto surge de San Agustín, de “La ciudad de Dios” de San Agustín está esta cuestión.Así que fíjense qué rara etimología, si nos guiamos por esto, se puede crear respecto del término conversión cuando se trata de la conversión en el sentido religioso y cuando se trata de la conversión en el sentido de la histeria también, el término tiene su historia, ¿no es cierto? y esta correlación con la perversión que es una cuestión interesante.Esta figura pero que no es sólo una figura en la psiquiatría, algo que incluso tiene que ver con una división en la medicina entre lo que es la anatomía fisiológica, algunos autores consideran esta división entre la anatomía fisiológica y la psiquiatría, y la psiquiatría entonces va haciendo una configuración lexical, digamos así, que, como decía, tiene una cuestión paralela en lo que es la teología y todo esto, y por ejemplo Krafft Ebbing en una obra que se llama “Psicopatía sexualis”, en latín – todos los títulos de estos autores están en latín y gran parte de los términos, sino todos los términos que se refieren a la sexualidad también están en latín, es como una manera eufemística más allá de que se un signo de erudición y todo lo que corresponde a la erudita psiquiatría de la época. Bueno, en esta “Psicopatía Sexualis” Krafft Ebbing se ve obligado a hacer cierta distinción entre los diferentes tipos de flagelación, por eso hablaba de la teología, la moral y la religión y entonces establece diferencias entre lo que sería una flagelación puramente somática y una flagelación de tipo pasivo y masoquista. En un caso, en esta pasiva y masoquista, ya se trataría de una enfermedad…
Participante: Anabel, no se escucha bien
Anabel Salafia: Decía que Krafft Ebbing se ve en la necesidad de diferenciar flagelación…, por la flagelación en los miembros de la iglesia digamos, ¿no?, flagelación somática o flagelación masoquista y pasiva. En el caso de la masoquista y pasiva, por ejemplo en este tipo de flagelación, hay ahí para Krafft Ebbing una satisfacción de tipo psíquico que tiene que ver con deseos, el orden de lo psíquico ahí interviene mientras que en la flagelación somática este orden de lo psíquico no interviene y la búsqueda sería la de una excitación mecánica, una excitación de tipo mecánica, pero Krafft Ebbing está hablando del masoquismo, término que no existía y concepto en el que no se había pensando antes de la aparición de la obra de Sacher Masoch, “La Venus de las pieles” y evidentemente Krafft Ebbing estaba muy informado de esto porque define - y esto es importante y es una buena definición - define al masoquista en relación con una sumisión a lo que hoy llamaríamos LA mujer. Lógicamente esto es lo que presenta el libro de Sacher Masoch, autor que le da el nombre a esa orientación sexual y en el que efectivamente se trata de la sumisión del personaje a esta mujer, a la Venus de las pieles y todo lo que tiene que ver con esto. La figura de esta mujer castigadora que por supuesto puede estar perfectamente a cargo- y generalmente lo está- a cargo de un hombre vestido de mujer o una suerte de travesti, en general en las ilustraciones, los libros que ilustran el masoquismo presentan a la mujer con el látigo y la ropa de cuero y todo esto quedando siempre algún signo, mostrando siempre algún signo de que la mujer en cuestión tiene pene, o sea es un hombre y para el caso sería una suerte de travesti, pero no importa porque la figura en cuestión es la de la mujer, y efectivamente se encuentra sobre todo en los fantasmas perversos correspondientes a una posición masoquista del sujeto el temor a las mujeres, quiero decir, algo que se suele considerar en términos de la mujer que sería castradora, etcétera, una cantidad de cuestiones por el estilo que pueden estar en juego pero que esconden una posición masoquista del sujeto en el fantasma y es el mismo temor, el temor a una mujer o el temor al encuentro con un hombre perverso, para un hombre, por ejemplo, estoy diciendo ¿no? pero bueno, está muy buena esta orientación que le da Masoch a Krafft Ebbing para hacer esta relación.El asunto es que se habla siempre de perversión en el sentido de adjetivar o de adjetivación adverbial, la perversión, la perversidad, y se habla menos en el sentido en forma nominal de la perversión sino más bien calificando conductas o posiciones en relación con las posiciones éticas del sujeto. Lo que es interesante es que ya en este momento, digo siempre dentro de la psiquiatría, se busca definir la personalidad, no definir la perversión por la conducta sexual, esto no es suficiente para Krafft Ebbing, por ejemplo, definir la perversión por la conducta sexual, no, por acciones sexuales realizadas o cosas por el estilo no se define, se define por cuestiones de una manera más comprensiva, más amplia y que comprende impulsos de la personalidad, tipos de tendencia de sensibilidad, lo que hace a un tipo de personas - y aquí viene un punto a remarcar, a subrayar – lo que hace a un tipo de personas, a un nuevo tipo de personas que serían los perversos, un nuevo tipo de personas separadas del heterosexual normal. Conocer la personalidad de alguien era conocer su sexualidad, se definía la personalidad a partir de la sexualidad, la sexualidad como la exteriorización de la esencia escondida de la personalidad de una persona, ¿no es cierto?. Conocer a la persona es conocer sus anomalías, y la individualidad mental depende de la sensibilidad sexual. La sexualidad individualiza, entonces hay el perverso pero dentro del perverso el homosexual, el fetichista, el sádico, el masoquista, etc., “el”, esta individualización y personalización si ustedes quieren. La psiquiatría había construido con pasión esta figura del perverso y por ejemplo lo que le preocupa y le interesa a Foucault, que es un punto interesante también para nosotros para establecer incluso ciertas diferencias que son muy claras entre lo que ha hecho Foucault como “Historia de la sexualidad”, como “La arqueología del saber” y lo que es psicoanálisis, son cosas distintas, son saberes diferentes que están en juego si bien relacionados en muchos puntos vamos a ver que nunca haríamos desde el punto de vista del psicoanálisis realmente algo así como una etimología y vamos a ver por qué, pero si se piensa en términos epistemológicos, es decir en términos de conocimiento, el asunto es en qué punto un saber que se va constituyendo entra a formar parte del conocimiento científico, esta es la cuestión con respecto a la forma en que la perversión entra en la psiquiatría a tener este estatuto de conocimiento científico y es ahí donde se produce esta introducción, digamos así, del razonamiento psiquiátrico en relación con la perversión; es decir que aparece la sexualidad como un nuevo objeto del discurso médico. Todo esto es lo que tiene Freud ahí, es decir lo que se mueve alrededor de Freud que es esta teoría y esta vigencia muy importante de la perversión en la psiquiatría. De manera que si ustedes han leído o si no han leído, cuando empiezan a leer los “Tres ensayos” ustedes se encuentran con clasificaciones que se podrían considerar perfectamente psiquiátricas, el tipo de inversión, el tipo de anomalías; la cuestión es justamente en qué punto Freud es un continuador de esto o Freud introduce una ruptura respecto de lo que es todo esto que les venía diciendo respecto de la psiquiatría. Y digo, a pesar de que este es el entorno de Freud y su punto de partida, Freud no tarda al examinar - vamos a ver esto - al examinar el concepto o la idea de instinto sexual no tarda en encontrarse con que no se podría establecer una relación como la que se considera, yo no les he leído una cita de Krafft Ebbing pero digamos que la cuestión es suponer que… por ejemplo acá tengo una, “en la especie las anomalías nos chocan muy fuerte y es que la mayor parte de los individuos que poseen los atributos del sexo masculino tienen una inclinación sexual por la mujer”, dice Krafft Ebbing, es decir que hay un instinto sexual que determina (…)Es interesante marcar que siempre en estos ejemplos se habla del hombre que tiene una atracción por la mujer y en muy pocas ocasiones casi no se encuentra el ejemplo inverso, ¿no es cierto?. Para hablar de la heterosexualidad se dice que lo normal es que el hombre tenga una atracción por la mujer, en la mayor parte de los casos, yo no lo pude encontrar en lo que he estado leyendo últimamente sobre esto que el ejemplo de Krafft Ebbing es este, nunca es al revés ¿no? existe la heterosexualidad pero de ida, no de ida y vuelta por ejemplo (risas). No es (¿?) como vamos a encontrar más adelante y a partir de Freud una atracción del hombre por la mujer, que están hechos uno para el otro, las palabras bíblicas, todo esto; siempre el ejemplo respecto de la heterosexualidad y lo normal es de este tipo, es el de que alguien que posee los atributos del sexo masculino tiene una inclinación sexual por la mujer, esto es lo normal, es el fin natural del instinto sexual, o sea, es normal y natural esta inclinación que el hombre tiene por la mujer y esto tiene que ver lógicamente con la función propia de la sexualidad, natural y heterosexual que es la reproducción. Esto viene todo en una misma línea, entonces hay esta concepción pero la cuestión con la que Freud se encuentra es que precisamente no parece haber tal concordancia, digamos así, de lo que sería la pulsión con el objeto como que a una pulsión determinada le corresponde un objeto. Es decir, Freud, en el mismo texto- digo en el mismo texto porque yo antes subrayé lo que podrían ser concepciones que tienen el aire psiquiátrico- pero en el mismo texto Freud termina un párrafo diciendo, “nos aparece que nosotros nos representamos el lazo entre la pulsión sexual y el objeto sexual en una forma demasiado estrecha. La experiencia de casos considerados como anormales nos enseña que existe una suerte de soldadura entre la pulsión y el objeto sexual…”; de soldadura quiere decir una cosa se pega con la otra pero no se trata de una tendencia, “…que nosotros arriesgamos no ver en razón de la uniformidad de la conformación moral en la cual la pulsión parece llevar consigo e implícita su objeto”. Nosotros estamos así dispuestos a dejar, a aflojar un poco nuestros pensamientos respecto del lazo entre la pulsión y su objeto. Es probable que la pulsión sexual sea en principio independiente de su objeto y que no sean los atractivos de este último los que determinen la aparición de la pulsión”.Bueno, este es un punto dentro de los “Tres ensayos” que vamos a ir viendo que Freud va encontrando que el objeto de la pulsión puede ser cualquier otra cosa que el otro del otro sexo y que las perversiones más bien parecen indicar lo que es la normalidad. ¿Se entiende? se produce una inversión, aparece que lo que está catalogado como perversiones son datos, ofrece datos más fieles para construir lo que sería la normalidad que la normalidad definida en relación a un instinto sexual genital que se inclina hacia el otro sexo. Es al revés, Freud dice ¿no será más compleja la normalidad?, digámoslo de esta manera; esto implica ¿la normalidad no será mucho más compleja? ¿no habrá – nos adelantamos un poco pero esto está en la enseñanza de Freud – no habrá que explicar la heterosexualidad? ¿no será la heterosexualidad lo que hay que explicar? Freud no llega a decir tanto en los “Tres ensayos” pero podemos decir que esta es una línea de pensamiento de Freud y que todo lo que es su clínica lo lleva a pensar en eso que es la heterosexualidad cómo se llega a eso, digamos así. ¿Por qué? efectivamente porque aparece toda esta cuestión referida a la pulsión y a la relación rota entre la pulsión y el objeto y es ese punto justamente el de ruptura que se llamaría ruptura epistemológica que se produce entre la psiquiatría y Freud, digamos que es en ese punto que Freud se aleja definitivamente de la psiquiatría.Es muy interesante que incluso en términos de Foucault y de otro autor, Davidson – un americano que sigue a Foucault - que ponen el acento en el hecho de que Freud dice esto, y es cierto que en el propio texto de los “Tres ensayos” hay momentos en que parece hablar en los mismos términos que Krafft Ebbing por ejemplo o que Mall, si bien en el primero de los “Tres ensayos” parece - no esta así en el texto que nosotros tenemos - que los términos patológico, patología, anormal, por supuesto degeneración, etcétera, que esos términos están todos puestos entre comillas, ¿se entiende? y es una cosa muy interesante que cuando se empieza a hablar, es decir, que empieza un discurso que está siendo una relación de ruptura con otro, los términos, la configuración lexical es la del otro discurso pero es necesario encomillar para decir que con esto yo quiero decir otra cosa que lo que ese otro discurso dice, ¿no es cierto? pero también existe la interpretación al estilo de Foucault que me parece una interesante concepción de la cuestión de que Freud descubre algo de lo que no parece captar la dimensión que eso tiene al descubrir esta no coherencia de la pulsión con el objeto, la no naturalidad de la pulsión y la no determinación respecto del objeto. Naturalmente, si la pulsión es algo natural, si es un instinto, si es algo que implica un tipo de saber que se dirige a su objeto, esto es el instinto sumariamente descrito, ¿no es cierto? un saber innato que busca el objeto que necesita para su satisfacción, eso es un instinto, muy bien, no tenemos ese instinto dice Freud, no encuentro en los humanos que tengamos ese instinto, hay desviaciones. ¿Desviaciones respecto de qué? no desviaciones respecto de la norma sino desviaciones respecto de lo que tendría que ser un instinto. Freud hace una comparación, en determinado momento al comienzo, entre el hambre y el instinto que se trataría de satisfacer con el hambre y lo que tiene que ver con la libido, dice Freud. Esta es otra cuestión, el concepto de libido no es de Freud, es anterior, es de otro autor que ahora no tengo presente, no me acuerdo bien quién habla de libido antes que Freud, o sea que Freud hace, rehace el concepto de libido pero es anterior.O sea, que en este punto es a partir de la perversión que entra la pulsión. No confundimos, no vamos a confundir, no obstante, perversión y pulsión, pulsión y perversión, pero es la perversión lo que viene a decir que respecto del instinto, de lo que debería ser el instinto como es el instinto en los animales, en los humanos, para Lacan en los seres hablantes, en los que estamos dentro del lenguaje y hablamos se ha producido un desvío, es decir, que es en ese sentido que hay pulsión, Trieb, y no instinto sexual, y además el término sexual empieza a tener un sentido diferente ¿no es cierto? Decimos una pulsión, sí, pero no hay ninguna pulsión que no sea sexual, se empieza por hablar de la pulsión que sería el instinto sexual, genital, pero luego resulta que hay, en relación a estos desvíos relativos a lo que sería el instinto, hay zonas erógenas que no tienen nada que ver con la genitalidad como la anal, como la oral; distintas zonas erógenas que no tienen nada que ver con la genitalidad y pulsiones en relación con esas zonas erógenas que Freud va a llamar pulsiones parciales – como vamos a ver en detalle ya Freud habla de pulsiones parciales en los “Tres ensayos” – las pulsiones son parciales, dice, y más bien parece que cuando se trata de la pulsión es un ensamblado de cosas, dice Freud, una especie de síntesis de restos de cosas pero que no hay una pulsión total, sexual, genital, hay pulsiones parciales, y entonces sexual es también – vamos a ver cómo y por qué se llega a eso – va a ser tan sexual lo que es oral como lo que es anal. Y, podemos decir ¿ dónde está en juego la genitalidad, como decía antes, en el voyeurismo, exhibicionismo, dónde está en juego la genitalidad cuando se trata del sadomasoquismo? y sin embargo vamos a ver que no hay pulsión que no sea sexual, que la pulsión es sexual y también vamos a ver que no hay pulsión que sea total, que la pulsión es por definición parcial, pero eso vamos a ir viéndolo a medida que avanzamos con este desarrollo.Entonces es posible, como decía recién, que en el texto aparezcan ciertas remisiones o cuestiones con connotaciones que podrían ser de la psiquiatría sin embargo todo el texto – hablo de los “Tres ensayos” - está marcado por esa falta de objeto determinado para la pulsión, de esa no naturalidad de la pulsión. Este es un punto donde podemos decir cultura y perversión si se toman estos términos, cultura y perversión son sinónimos. Quiero decir, el lenguaje es lo que produce ese desvío respecto de lo que es el instinto y en la medida en que se produce ese desvío con respecto a lo que es el instinto y no hay más instinto quiere decir que la propia cuestión que nosotros llamamos cultura y partimos del lenguaje es lo que hace a la perversión. Es decir, la perversión en este sentido… hay una frase de Lacan en el Seminario de “Los Escritos técnicos”, Seminario 1, que lamentablemente no la recuerdo en este momento pero que la he citado en algún trabajo, donde Lacan relaciona perversión con humanidad, la perversión con lo humano por ésta no naturalidad respecto del instinto, ¿se entiende?, y en este sentido decía que cuando decimos que es cultural decimos que esto tiene que ver con el lenguaje y que una vez que está el lenguaje en juego se le perdió el objeto al instinto y se le perdió la naturaleza natural al instinto y se perdió el hecho de que el instinto lleve su objeto y este objeto esté determinado, y entonces cuestiones como la heterosexualidad son a definir. Y es posible, como diría Foucault, es posible que Freud diga esto y no tenga conciencia de la ruptura que está haciendo en este momento respecto de la psiquiatría y de que está diciendo algo que jamás se dijo antes y descubriendo algo que nunca fue descubierto antes y que está en el fundamento del psicoanálisis, de todo lo que es el descubrimiento del inconciente y todo esto. Por eso es una idea interesante, porque uno dice, bueno, pero acá – y pasa unas cuantas veces, no demasiadas pero unas cuantas veces con Freud – pero acá hay algo completamente contradictorio y sí, puede haber algo completamente contradictorio porque el sujeto mientras está descubriendo la cuestión no tiene conciencia al mismo tiempo, no hay sincronía respecto de lo que está descubriendo. En un articulo como “Introducción al narcisismo” hay un párrafo en el que en determinado momento Freud discute con Adler respecto del complejo de inferioridad y dice algo así como “no entiendo qué tanta importancia darle al complejo de castración”, y uno dice cómo puede ser si para Freud es fundamental y lo ha dicho hasta el momento, y en ese mismo momento Freud está identificando, por supuesto no es indiferente el hecho de que se trate de una discusión; identificando el complejo de inferioridad de Adler está identificando complejo de inferioridad = castración. Es insólito ¿no? y después tenemos, por supuesto, otro momento en que Freud dice, yo no sé en qué estaba pensando cuando dije eso. Esto es algo muy interesante respecto de las supuestas contradicciones.Por ejemplo Foucault le llama a esto un inconciente positivo e inconciente lo dice Foucault en el sentido de no hay conciencia de esto pero es un saber positivo este no saber que es esta inconciencia de lo que se está diciendo, es algo interesante, y este autor que les decía, Davidson, dice que entre lo que serían los hábitos mentales y el descubrimiento que, por ejemplo, Freud hace u otro genio podría hacer, hay una diferencia en el tiempo y que un sujeto puede descubrir algo que se adelanta en el tiempo a mucha gente y conservar los hábitos mentales de la época ¿se entiende? Es decir, que la cuestión de uno habla y cuando habla no sabe lo que dice, que es propia del psicoanálisis, vale también para lo que sería la construcción de una epistemología. Hoy me voy a detener aquí y la próxima vez continuaremos el trabajo, voy a explicar lo que son los puntos claves de los “Tres ensayos” y la relación que hoy quedó como pendiente y presentada, que en principio vamos a fundamentar como relación entre la pulsión y la angustia, que habíamos hablado y que nos va a poner en relación con algunas cuestiones respecto de las pulsiones parciales y la angustia tal como está en juego.Hay también un texto de Freud que tuvimos el año pasado vigente y lo tenemos este año también que lleva por título en una traducción “La angustia y la vida instintiva” o “La angustia y la vida pulsional” que también puede servir de referencia. Puede ser un poco tedioso el comienzo del texto de los “Tres ensayos” pero vale la pena seguirlo con detalle para justamente ver esos puntos donde empieza a producirse ese descubrimiento respecto de la pulsión y la no determinación del objeto de la pulsión, y hay muchas observaciones que vamos a ir encontrando en el texto que nos van a acercar a la problemática de las vicisitudes de la pulsión, es decir, de las pulsiones y sus destinos.Unos minutos para preguntas sobre lo que fuera, la forma de trabajo o las cuestiones que hayan quedado en duda de lo que decía.
Participante: Era un comentario nada más respecto a esto que decías de cómo Freud dice las cosas, ¿no? y pensaba en todo lo que estuviste desarrollando cómo pudo decir lo que dijo en relación a la moral, cómo se pudo sustraer a la moral; y trabajando textos freudianos sobre la sexualidad femenina me producía el mismo impacto de cómo se animó a darse cuenta primero y después a decirlo…
Participante: (Inaudible)
Participante: Claro, pero de ese modo inimaginable aún ahora ¿no? el modo en que las dice cuando por ejemplo dice “la niña es un varoncito, igual que un varón; la gran pregunta es cómo de ahí va a salir una mujer”, (inaudible) tremendo ¿no? y uno podría citar cantidad de momentos de estos y es realmente difícil de entender cómo ha podido producirse esta posibilidad de él…
Anabel Salafia: Esto es algo muy importante y además es algo muy importante en la clínica, es algo importante en la práctica analítica y en este momento donde en gran parte por influencia de la ideología de la ciencia y de las posibilidades técnicas de la medicina y de todo esto, hay un espectro de lo que serían las perversiones que es amplísimo y de gran complejidad ¿no? me refiero al transexualismo, al travestismo también, pero fundamentalmente a lo que tiene que ver con el transexualismo hay cuestiones muy, muy interesantes que se plantean. ¿Por qué son cuestiones muy interesantes? porque dejan ver que hay cuestiones por ejemplo de orden transexual en el síntoma pero si no sabemos qué hay en juego en la transexualidad (…), como Freud decía¿no? tal cuestión se debe a una bisexualidad constitucional, etcétera y ligaba en determinado momento (…) si bien acá – acá quiero decir los “Tres ensayos” – acá ya Freud está ligando la homosexualidad por ejemplo a la relación con la madre, a la elección narcisista de objeto ,que son las notas que Freud va agregando con los años y con el tiempo pero ahora nosotros tenemos un espectro muy diferente en el sentido de que la cuestión respecto de lo que es la homosexualidad, lo que es la transexualidad, la diferencia con el travestismo que no es lo mismo, un travesti no se considera gay, a un transexual que dice que es homosexual la propia comunidad lo cuestiona y le dice que no puede ser trans y homosexual, que si es transexual es heterosexual, cosa que no ocurre y la mayor parte de las veces parece ser, por lo que yo he leído sobre la cuestión, los transexuales hacen parejas homosexuales, es decir, por ejemplo los dos se operan para ser mujeres o al revés y las parejas son al nivel de la imagen de dos mujeres y a nivel de la imagen de dos hombres. Por supuesto, si uno es mujer y no se operó puede estar embarazado y además esos casos existen y entonces se dice por qué no van a tener unos niños dos padres en lugar de padre y madre, dos papás en lugar de padre y madre o dos mamás; es decir, que la cuestión no sigue la regla heterosexual de la pareja heterosexual, es más bien otro orden de cuestiones que están en juego que hay que ver con qué tiene que ver. Hay muchísimo para trabajar en este sentido, es un campo muy amplio y muy interesante porque además en lo que es la literatura relativa a la cuestión gay, queer y todo esto hay un cuestionamiento del psicoanálisis a veces completamente llamativo por su ignorancia, por ejemplo hecho bajo la base de que el psicoanálisis da por supuesta la heterosexualidad como lo normal, como la imposición de la heterosexualidad a partir del psicoanálisis, la determinación del objeto, ¿no? Es muy interesante cómo estas cosas que Freud dice acá en la primera versión de los “Tres ensayos” cuando dice por ejemplo esto respecto del objeto y la pulsión está dicho en 1900, y sobre todo en Estados Unidos hay una gran ignorancia sobre esto y una enorme literatura y autores muy leídos y muy importantes y es casi lo que más se lee en este momento y en general siguen a Foucault contra Freud y toman algunas cosas de Lacan que en general están mal seleccionadas, pero forma parte todo eso que se escribe del mismo interés de la cuestión.
Participante: Anabel, yo me quedé con lo que recién decías del tipo de parejas actuales por ejemplo en una adopción (inaudible) gran problema con respecto a toda esta variedad. Anabel Salafia: Sí, claro, los problemas que tienen que ver con la legalidad por supuesto son importantes y el problema de la adopción más o menos se resuelve, quiero decir, que está permitido en algunos países, en algunos lugares esto está permitido pero qué va a suceder con esto es algo sobre lo que no… qué va a suceder con esta generación de gente que nacen de esta manera ¿no? y lo mismo podríamos decir respecto de ciertas técnicas de reproducción y de fertilidad donde la intervención de lo quirúrgico, de la ciencia y la incidencia sobre el cuerpo es la introducción de algo que podemos llamar forclusivo, pero son cuestiones para ver y para discutir.Seguiremos entonces el viernes que viene.